lunes

Viaje a las Luminarias.

                                “En el País de Las Siete Luminarias”.

¿Qué era eso de la región de las Siete Maravillas? Me preguntaba aquella primera vez que visitábamos el poblado de Valle de Santiago, en el estado de Guanajuato, México, durante el verano del 98. Había leído en una guía de carreteras en inglés acerca de cosas sorprendentes, enigmáticas y fantasiosas de dicha zona. Dada la falta de información durante aquel viaje, sólo pudimos visitar La Alberca, una de las siete luminarias.

Aprovechando nuestra estancia en el estado, decidí visitarlo ahora en este invierno del 2010, por segunda vez, para dar por fin con el meollo de esta increíble historia.

De inmediato busqué información turística sobre dicha zona en la red, encontré suficiente de aquí, allá y acullá, para darme una idea general de lo que iba a buscar; leyendo de este fulano y de otro perengano, logré juntar lo que me hacía falta para emprender esta nueva aventura hacia lo descabellado e intrigante que siempre me hace iniciar otro viaje. Desgraciadamente toda información existente sólo son de las leyendas y mitos de dicha región, pero no hay una información que te guíe con precisión de cómo llegar a dichos cráteres que conforman las siete luminarias famosas, ni siquiera cuáles son.

Se darán cuenta conforme vayamos visitando cada lugar, que las circunstancias del medio ambiente han cambiado tanto, que, toda información existente resulta obsoleta y que fácilmente iremos descubriendo que todo es ya cosa de un pasado fantástico, en el que la ficción tomó parte en gran medida, aunada a las leyendas, mitos y demás supercherías que se fueron inventando sobre esta zona; sin embargo la simple visita a dichos lugares tiene aún el encanto que nos hace recordar, imaginarnos y preguntarnos…¿Cómo sería en realidad toda esa zona?.

Vamos pues a iniciar este nuevo viaje. Acompáñenme y juntos disfrutaremos de unos días de excitación fantasiosa y misteriosa.

“Lo más maravilloso que nos ha sido dado sentir, es el lado misterioso de la vida, de ahí proviene el arte y la ciencia verdaderos.”
                                                 Albert Einstein.



                                                  Mary en el atrio de la iglesia de Valle de Santiago.


Heme aquí pues nuevamente conduciendo de Acámbaro, Guanajuato hacia la Ciudad de Valle de Santiago (a 50 km de Acámbaro) siguiendo la ruta vía: Irámuco, Santa Ana Maya, Moroleón – Uriangato, y de ahí directo hasta nuestro destino “El País de las Siete Luminarias”.

Ahora sí tengo el tiempo suficiente para desentrañar este enigma y saber a ciencia cierta que hace de este lugar, algo tan peculiar en el contexto nacional e internacional, que empiece a sonar cada día más y más, no sólo por la belleza natural que es de por sí ya extraordinaria, sino por lo demás que encierra y que deseo conocer personalmente.


                                                          Camino a Valle de Santiago.


Para empezar les informo que Valle de Santiago se encuentra ubicado en los: 20°23´31´´ N; 101°11´21´´ W y a 1723 m. /SNM. Esto para los amantes de los datos geográficos y astronómicos. Esto es lo que llaman El Bajío; por hallarse en una superficie plana, ancha y abierta, regada por la cuenca del río Lerma; rodeada de accidentes montañosos de origen volcánico, constituyendo geográficamente el eje volcánico del estado de Guanajuato. Se llamaba antiguamente en lengua Purépecha “Camémbaro”; Lugar del Ajenjo y el Estafiate. A la llegada de los españoles ya estaba habitada por una mezcla de: Otomíes, Chichimecas y Tarascos.
Su orografía le da a esta región ese singular aspecto, rodeado de muchísimos volcanes extintos, entre los muchos de ellos figuran siete, los más cercanos a la ciudad de Valle de Santiago; mismos que dan origen a esta historia.


                                Rumbo a Valle de Santiago por la autopista. Laguna de Yuriria.


Pero ¿Qué es lo que lo hace tan particular? ¿Los volcanes están totalmente inactivos? ¿Es fácil llegar a ellos?
Por otra parte ¿Cuáles son las características que distinguen a la zona y particularizan a tal grado que lo real se convierte en sueño y el sueño en mito?
¿Existen verdaderamente las verduras que por su enorme tamaño se pudiesen convertir en panacea universal contra el hambre? ¿Qué tan grandes son? ¿Se dan en toda la región o en puntos muy específicos?


                         Manifestación en pro de la conservación de la zona. (foto Oscar Arredondo)



                                                    Escudo de Valle de Santiago.


¿De verdad no tiene fondo el llamado cráter – Lago de la Alberca?
¿Existe un monstruo prehistórico dentro del cráter-lago, que los antiguos habitantes de la zona llamaban en lengua purépecha: Chán; versión autóctona del Ness escocés?

Sobre este tema el periodista español Benítez platica en su video:
--Hicimos un experimento de arrojar troncos de árboles en la Hoya; cráter-lago Rincón de Parangueo, y al poco tiempo después se les ha visto emerger en la superficie de La Alberca—
Esto explica según él, porqué no se ha podido atrapar al Monstruo de Tallacuán (Chán), puesto que el misterioso animal se desplaza de uno a otro cráter.


                               Chán; El Monstruo de Tallacuán, (foto: Oscar Arredondo).


La verdad es que estando los cráteres actualmente secos por completo, pudimos comprobar en sus paredes y el fondo, que no existe ninguna fisura, gruta, túnel o canal interior que pudiera alguna vez comunicar dichos lugares; por lo tanto, puedo asegurarles que no fue posible que existiera ningún monstruo antediluviano aquí, ya que por su tamaño (seis metros) no hubiera podido sobrevivir y mucho menos una gran familia de ellos reproducirse y preservar la especie, para que apenas un siglo atrás se estuviera aún observando en dichos lugares.

¿Las aguas de los conos volcánicos cambian de coloración cuando está por suceder algún desastre natural (sismo, inundación, etc.)?.
¿Se puede nadar o practicar alguna actividad acuática? ¿En verdad son tan frías y traicioneras esas aguas?


Museo en casa de Oscar Arredondo en la ciudad de Valle de Santiago. Observen las fotos de las verduras gigantes en la parte superior izquierda.


Y, en relación con los extraterrestres ¿Es cierto que utilizan la zona muy frecuéntemente?
¿Se les ha visto? ¿Quiénes y cuando?
Si fuera cierto ¿Para qué se supone que han escogido esta parte del planeta? ¿No se trata de otro truco “engaña – bobos”?. Parecen cuentos narrados por Maussán.

Visto desde las alturas, Valle de Santiago presenta un panorama que podría pertenecer a un paisaje lunar lleno de cráteres, de tal forma que, cuando se sobrevuela la zona, resulta difícil resistir la tentación de evocar misterios espaciales y hace florecer tantas fantasías relacionadas con visitantes del espacio.

Existe la creencia de que los lagos están comunicados entre sí por ríos subterráneos. Esta afirmación se avaló hace muchos años, por el simple hecho de que había ruidos que hasta hace poco se escuchaban debajo de la tierra y, que hicieron pensar en que los volcanes apagados estaban entrando en una nueva etapa de actividad. Aunque algunos cráteres bien podrían estar intercomunicados. Lo más probable es que no existan esos vasos comunicantes. La diferencia entre la composición química del agua de cada una de las lagunas, podría implicar que no exista la comunicación anunciada.


                                                  Periódico local. Febrero 1994

Transcribo del periódico local que aparece en la foto de arriba (sic). Para que se pueda leer el contenido.

El Maravilloso mundo de los OVNIS, vistos por la ciencia.
Muchas teorías y leyendas se cuentan de nuestro Valle de Santiago, de objetos voladores no identificados, este es el tema de plática entre la gente que vive cerca de los volcanes, afirmando que se han visto luces en el cielo, otras personas aseguran haber tenido una experiencia extraterrestre.
Un caso muy particular es el que hace mención el científico mexicano José Luis Martínez y Jiménez, texto sacado de su publicación “Ovnis” No. 13, el cual dice como sigue.
A finales de Abril de 1987 en Valle de Santiago, Guanajuato un campesino regresaba a bordo de su burro cruzando unas parcelas, cuando de repente vió una luz que se movía en el cielo y se le fue acercando, colocándose a escasos metros de el.
Desesperado e indefenso corrió a pie sin saber de su jumento, al día siguiente, muy temprano y antes de que fueran otras personas, acudió al lugar, encontrando dos grandes círculos en el pasto quemados, como caminaba ayudado de un palo como bastón, con este encontró un par de canicas metálicas y más brillantes de lo normal, por lo cual las levantó y se las llevó.
Había algo especial en ellas y era precisamente su peso, una tenía casi un kilogramo y la otra medio kilogramo, las guardó y no dijo nada.
Posteriormente Arribaron los medios de comunicación para ver el área quemada, pero el no dijo nada hasta que llegaron preguntando puerta por puerta unos señores los que le dieron por dichas canicas, dinero.
No sabemos cual fue su paradero ni la composición de tales objetos, en este caso hubo más testigos del avistamiento del extraño fenómeno.
Como este caso hemos escuchado varios son semejantes, que hacen a los más incrédulos dudar sobre la existencia de visitantes extraterrestres en nuestro planeta y en particular de Valle de Santiago.
DIARIO PLURAL INDEPENDIENTE
Presidente y Director General: RAMON LOPEZ DIAZ. Valle de Santiago, Gto. Miércoles 23 de febrero de 1994 Epoca II No. 27.
Con el encabezado que dice:
¿OVNIS EN VALLE?

Hemos viajado pues hasta aquí para encontrar respuestas a todas estas preguntas y de una vez por todas dejar en claro mis dudas y deseos de investigar personalmente sobre estas historias que aquí se cuentan.

Arribamos a media mañana al centro de la ciudad y de inmediato nos dirigimos a casa de un antiguo personaje que en 1998 visitamos. Su nombre: Oscar Arredondo Ramírez, tiene un estudio de fotografía sobre la Av. Juárez, justo al costado de la iglesia principal dedicada al Santo Patrón Santiago y contra esquina del parque y jardín principal de la ciudad, quién se dice llamar Astro arqueólogo y Cabalista, además de decir que es un contactado con extraterrestres. En breve entrevista que nos concedió y después de recordar nuestro anterior encuentro, nos encaminamos a recorrer la zona para hallar los siete conos volcánicos que forman las siete luminarias.


                                    Oscar Arredondo Ramírez platicando con Mary.


Primera pregunta: ¿Porque el nombre de siete luminarias? La respuesta que he sacado en conclusión después de investigar algo sobre la orografía y la actividad volcánica de esta región; es que está situada al occidente del eje neo volcánico, encontrándose en sus alrededores cerca de treinta volcanes, los cuales durante la época de su actividad, se debían observar a lo lejos como un juego múltiple de grandes llamaradas partiendo de las bocas de dichos volcanes e iluminaban la región, razón por la cual les llamaron Luminarias y se cree que ese fue el principio de la denominación que ahora tenemos como el País de las Siete Luminarias.


                                         Vista aérea de la región de Las Siete Luminarias.

Entonces, ¿Por qué el número siete? Si en realidad existen más de treinta. Esto nos lleva a otro análisis: Desde hace mucho tiempo atrás y, en todas las civilizaciones, se ha utilizado dicho número para designar un número indefinido mayor de seis, algo cabalístico; Así tenemos el ejemplo que en el viejo Egipto, el sueño del Faraón interpretado por José el Hebreo, hablaba ya de las siete vacas gordas y las siete vacas flacas; Se hablaba también de los siete pecados capitales; de las siete maravillas del mundo antiguo, etcétera. Así que las siete luminarias de Valle de Santiago tienen que ver con algo parecido, mágico, mítico, astronómico e indefinido, ya que actualmente podemos descubrir que los siete volcanes de Valle, fueron muchos volcanes en realidad, que quedaron representados sobre la superficie de la tierra y particularmente en esta zona formados como oquedades y conos sineríticos que han formado el hermoso paisaje. ¿Qué diremos de los cráteres?...algunos, cráteres-lagos, otros, secos; podríamos decir que cada uno de ellos tiene su propia belleza y que, igualmente cada uno de ellos creó su propio ecosistema, los cuales desafortunadamente, no han sido permanentes; han ido cambiando a la medida que la mano del hombre ha intervenido en ellos.

En una entrevista que realizara hace años el periodista español Juan José Benítez, (autor de la serie de novelas El Caballo de Troya)durante la filmación de un documental que llamó El País de las siete luminarias, platicó con la astro arqueóloga mexicana, Guadalupe Rivera Marín (hija del famosos pintor Diego Rivera), ella afirma que los cráteres que forman las siete luminarias, están distribuidos en la zona en la misma forma que las siete principales estrellas que forman la Constelación de la Osa mayor y, que cada 1040 años, según dice Guadalupe Rivera se posan justo encima de los siete cráteres llamados Las Siete luminarias; Notamos que en el escudo de armas de la ciudad de Valle de Santiago, aparecen ambas figuras, una sobre la otra, simbolizando así la coincidencia astro arqueológica. Menciona también que descubrió que en un libro de geografía escolar escrito por Ignacio Ramírez (El Nigromante) en una de las láminas se encuentra un mapa de los cráteres que establecen su ubicación exacta por medio del trazo de ciertas líneas que coinciden con la forma de la constelación de la osa mayor.


                                   Mapa realizado por Ignacio Ramírez (El Nigromante).

Esta teoría no es nada nuevo; existió un personaje mítico llamado Hermes Trismegisto (Hermes tres veces), “el elegido de los dioses” éste, tal vez uno de los más grandes iniciados y que fue el fundador de la Filosofía y la Doctrina Hermética o Hermetismo, el cual murió en el antiguo Egipto, cuando la raza actual estaba en sus albores. Se cree que fue contemporáneo de Abraham y, si la leyenda no miente, instructor de aquel sabio. Hermes fue y es considerado el Gran Sol central del ocultismo. Sabio que trabajó en la alquimia, metafísica, filosofía, y creador de la Filosofía Hermética basada en Los Siete Principios Herméticos que son:
1.- El principio del mentalismo.
2.- El principio de reciprocidad.
3.- El principio de vibración.
4.- El principio de polaridad.
5.- El principio de ritmo.
6.- El principio de causa y efecto.
7.- El principio de concepción.
De estos siete principios, el segundo: El principio de reciprocidad dice que: “Como es arriba es abajo; como es abajo es arriba.”
*El Kybalión; tres iniciados.

Por tal razón (probablemente) Guadalupe Rivera afirma que la constelación de la osa mayor se refleja sobre las siete luminarias.¬
Tan descabellada teoría no es aceptable y mucho menos que lo afirme alguien así que se dice científica astro arqueóloga; mejor debía dejárselo al disque periodista Maussán (José Jaime Maussán Flota) que siempre anda con sus locuras de OVNIS y otras ideas descabelladas, junto con Juan José Benítez, dicen cosas como estas.

Como podrán observar en los mapas que imprimí con el programa de GPS del programa Google Earth (páginas: 20; 23; 24) es imposible hacer coincidir exactamente las estrellas de la constelación de la osa mayor, con los cráteres que forman las siete luminarias.

En la entrevista de esta mañana con Óscar Arredondo (el contactado) nos informó que recientemente un científico que trabaja en la NASA (no dio nombres), le corrigió el dato que anteriormente se venía manejando de Guadalupe Rivera y, que la fecha es completamente distinta, ya que según el dato actual es que la Osa mayor se estaciona sobre las siete luminarias anualmente durante los días del 15 de abril al 15 de mayo. ¿Verdad o Mito?


                          Para que no quede duda de quién es Óscar Arredondo Ramírez.

Según la prensa mundial y nacional, afirman que; Benítez y Gpe. Rivera realizan investigaciones poco rigurosas y que ignoran el método científico por lo que son poco fiables o directamente erróneas.

---Me dí posteriormente a la tarea de verificar esos datos a través de un programa de astronomía que se llama Starry Night Pro; en el accedí las coordenadas de Valle de Santiago y comencé a buscar las fechas que Oscar me proporcionó para ver si realmente coincidían con la posición de la constelación de La Osa Mayor en el período de días que él afirma le proporcionaron de la NASA. Afirmativamente, sí se observa la constelación de la osa mayor durante las fechas que dice Oscar del 15 de Abril al 15 de mayo, a partir de las 22:00 hs. en su punto más alto del cielo, pero… no solamente en esos días.


                             Estrellas que conforman la constelación de la Osa Mayor.


Al seguir investigando personalmente y, tomando en cuenta las fechas que me dio Oscar Arredondo (el contactado), la Constelación de la Osa Mayor aparece ya completa en el horizonte, el día 15 de abril del 2010 DC. a partir de las 16:00 hs., aún cuando es de día (no se puede observar a esa hora) pero con este programa podemos observar las constelaciones en una simulación en tiempo real y comprobar las posiciones con exactitud matemática, científica y astronómicamente verdaderas.
Se desplaza en su movimiento aparente de oriente a occidente a partir de las 16:00 hs. y continua hasta las 19:00 hs., tiempo en que la oscuridad empieza a cubrir el cielo y se empieza a notar a simple vista toda la figura de la constelación.
Se encuentra en su posición más alta a partir de las 22:00 hs., que sería probablemente la hora en que coincidieran con los cráteres de las siete luminarias. De ahí en adelante, se mueve hacia el poniente hasta que la luz del amanecer a las 05:00 hs., ya no nos permite seguir observándola, para posteriormente desaparecer completamente en el horizonte ya con luz plena del día a las 07:44 hs. ya del día 16 de abril del 2010 DC.
Para corroborar el período de días en que se puede observar en dicha región la constelación de la Osa mayor, dejé correr el programa hasta encontrar cual era la fecha final de poder observarla en dicha zona de valle de Santiago. Nuevamente los datos que me dio Oscar, no coinciden con los que yo obtuve con mi programa de astronomía. La última noche en que se puede aún observar la Osa mayor en el horizonte del poniente de Valle de Santiago, es: el día 20 de julio del 2010 DC. Hasta las 10:59 hs. hora en que empieza a desaparecer en el horizonte y se oculta completamente hasta las 01:29 hs. ya del amanecer del día 21 de julio del 2010 DC.


Así se imaginaban los griegos la constelación de la Osa mayor.


Queriendo hacer un chequeo más preciso, corrí el programa nuevamente para checar todas las posibilidades de observar la constelación de la Osa mayor en la zona de Valle de Santiago y, he aquí lo que encontré que nuevamente difiere de los datos tan reducidos de Oscar.
La Osa mayor se podía apreciar en el horizonte del oriente, ya observable a simple vista en la oscuridad de la noche, a partir de las 12:23:49 hs., del día 01 de diciembre del año 2010 DC. Y así sucesivamente cada noche a partir de ese día y todas las noches, hasta el 19 de marzo del año 2011, a las 12:23:49 hs., cuando la osa mayor se encuentra en su posición más alta en el horizonte del norte celeste, para continuar después su desplazamiento hacia el poniente hasta la última noche en que estará visible en la oscuridad del cielo, el 02 de julio del año 2011 a las 12:23:49 hs. A partir de esta fecha, ya no se puede observar completa la constelación, ya que noche a noche las estrellas que la forman se irán ocultando en el horizonte del poniente hasta finalmente desaparecer toda la constelación completa a las 12:23:49 hs., del día 07 de agosto del año 2011 DC.
De modo que la constelación de la Osa mayor, se puede estar observando sobre la zona norte de valle de Santiago por ocho meses, a partir de Diciembre hasta Agosto del siguiente año y no sólo por un mes (de abril a mayo) como dijo a Oscar Arredondo.


                             Letras en Griego de las principales estrellas de la Osa Mayor.


¿Cuándo será entonces la noche exacta en que las estrellas de la constelación de la Osa Mayor se ubican exactamente sobre los siete cráteres de las Luminarias?


                                                                Alfabeto Griego.


Es el siguiente misterio por resolver. Mientras tanto, ubiquemos cuales son los cráteres que conforman las siete luminarias y cuales las estrellas de la constelación de la Osa Mayor que corresponden a cada cráter. Empecemos con las estrellas de la osa mayor:


                                               Constelación Osa Mayor simplificada.



                  Nombre de las estrellas de la Osa mayor sobre los cráteres de las siete luminarias.


                                    Nombre de las estrellas y su equivalente en los siete cráteres.


Ahora vayamos a ubicar esos siete famosos cráteres desde el espacio ayudados por el GPS del programa Google Earth.

1.-La Alberca (Tallacua): 20° 23´22.31´´ N.; 101°12´04.74´´ W.; elevación 1712m.

2.-Rincón de Parangueo (Liricua): 20°25´53.93´´ N.; 101°14´53.39 W.; elevación 1685 m.

3.-San Nicolás Parangueo: 20°23´17.98´´ N; 101°15´25.39´´ W.; elevación 1705m.

4.-Solís: 20° 21´58.62´´ N.; 101°13´34.67´´ W.; elevación: 1786m.

5.-Cíntora (Andaracua): 20°21´22.12´´ N.; 101°12´48.36´´ W.; elevación 1704m.

6.-Álvarez (Membereca): 20°19´31.54´´ N.; 101°12´22.30´´ W.; elevación: 1827m.

7.-Yuririapúndaro: 20°12´17.61´´ N.; 101°07´44.27´´ W.; elevación: 1735m.

Con estos datos, los amantes a la geografía, podrán hallarlos más fácilmente.


        Forma de la constelación de la osa mayor sobre los cráteres con el nombre de las estrellas.


       Nombres de los cráteres de las siete luminarias y forma de la constelación de la osa mayor.

Ahora una breve reseña y descripción de los volcanes de Valle de Santiago:

El municipio forma parte del “Bajío”, en la llamada Mesa Central de la Altiplanicie Mexicana; lo cruzan tres cordilleras, la más importante es la del grupo volcánico formado por catorce cráteres inactivos, iniciándose en el Cerro de La Mina y el cráter llamado “Del Rincón de Parangueo”.
En las llamadas Hoyas o Albercas, nombre como se conocen en la región, se han formado en su interior lagos, pero son, exceptuando el agua de la llamada propiamente “Alberca”, salitrosa e insalubre.
Es por lo tanto esta área la que nos regala misterio y singularidad. Se celebra que es de una zona de bellísimo paisaje volcánico de todo México.
Tiempo atrás, el inmortal y famoso escritor, premio Nobel de Literatura: Neftalí Reyes (Pablo Neruda) en su “Confieso que he vivido” dice: México y en especial, “El País de las Siete Luminarias”; Valle de Santiago, el antiguo Camémbaro es más que un cuadro lindo; las leyendas, la calidez humana y, desde luego, la hospitalidad provinciana está más allá de cualquier incógnita.


                              Fotos de la zona. Museo particular de Óscar Arredondo.


Vayamos ahora a visitar los cráteres de las siete luminarias.


“RINCÓN DE PARANGUEO”.


En Lengua Purépecha: “Liricua”.
Nuestra primera meta fue llegar al cráter-lago:
“El Rincón de Parangueo”. Luna a través de un túnel.
A este cráter u hoya le corresponde el lugar de la estrella “Merak” en la constelación de la Osa Mayor y es una de las dos estrellas llamadas punteras de dicha constelación.
Este bello sitio se encuentra ubicado a tan solo seis kilómetros de la ciudad de Santiago siguiendo la carretera con rumbo a Huanímaro; tener cuidado con las señales, pues no hay un letreo que mencione el nombre del poblado de Rincón de Parangueo y nosotros nos pasamos de frente sin notar el entronque a la derecha en el kilómetro seis y, al leer en los postes del kilometraje que ya llevábamos recorridos 15 km. Tuvimos que dar la vuelta en U; preguntando con los campesinos a orillas del camino, pudimos hallar la entrada y ahí el letrero de las siete luminarias.


                                        Entronque a Rincón de Parangueo.


Este sitio es el único cráter al que se tiene acceso a través de un túnel artificial de aproximadamente 540 metros de longitud. El lago-cráter es enigmático, de singular presencia; en su interior, se cultiva, “el mosco”, un insecto que es exportado a países como Alemania para alimento de aves. El agua contiene un alto grado de salitre, motivo por el cual no es utilizada para riego. Esto nos lleva a una singular leyenda que platican los niños que sirven de guías de turistas.


                              Entrada del túnel de acceso a la hoya. Enoc y Guía.


“Leyenda de la Hoya Rincón de Parangueo”.

A finales del siglo pasado, el señor hacendado, dueño de vidas y destinos, mandó analizar el agua de la llamada Hoya del Rincón de Parangueo. Eran tiempos difíciles y se requería el aprovechar el agua de una manera eficiente; para tal misión encomendó al más fiel y responsable de sus servidores a tomar una muestra del agua de La Hoya y, sin contaminarla, transportarla a la Ciudad de México para su ulterior análisis. Nuestro humilde y singular personaje presto se dirigió con la muestra a su destino, con la salvedad que, aparentemente vigilado por el celoso mayordomo de la hacienda, quién veía que poco a poco iba perdiendo terreno ante los ojos del hacendado, le envió una pandilla de cómplices, quienes lo abordaron en el camino y, con engaños, lo embriagaron. Durante la borrachera, el mensajero perdió la jícara con la muestra y con ella el valioso contenido por analizar; al darse cuenta, al día siguiente, compró otra para sustituir la robada y la llenó con agua de la zona, entre las ciudades de Celaya y Querétaro; realizado lo anterior prosiguió su camino a México. A su regreso con los resultados del análisis químico de la muestra, lleno de remordimientos pero con más temor de ser descubierto en su falta, entregó los mismos al patrón. Al saber este del resultado positivo de las aguas de La Hoya, mandó construir un túnel para que sirviera de desfogue a las aguas del cráter y, una vez concluidas las obras celebró con gran regocijo el venturoso porvenir que le deparaba tan magna edificación, pero cuál sería su sorpresa al percatarse, tan pronto como el fiel mayordomo terminó la construcción y vertió las aguas hacia los sembradíos… ¡que estaba salitrosa y no servía para nada!
Lleno de pena, vergüenza y desaliento, el otrora cumplido empleado de la hacienda, sólo pensó en el suicidio, pensarlo y hacerlo fue una sola cosa, su cuerpo fue hallado al día siguiente al final del túnel de acceso a la hoya, que por su deslealtad y cobardía se había construido. Cuentan que la sangre que del cuerpo brotó escurrió hasta mezclarse con las aguas del lago que ahora, como una forma de tratar de enmendar el error, se tiñe de rojo para anunciar y prevenir algún desastre.


                                               Interior del cráter de Rincón de Parangueo.


Un detalle más que curioso, que vale la pena comentar, es que a ambos lados del citado túnel, existe una acera de aproximadamente 30 centímetros de ancho por unos 50 centímetros de alto; que el viajero curioso pregunta, del porqué de su uso. Normalmente los jóvenes-guías que conducen a los visitantes por el túnel alumbrando el camino con lámparas de mano (antiguamente sólo con velas) evaden la respuesta a la pregunta, del porqué del uso de la banqueta por donde se camina, y es que si en el primer tramo de camino nos explican la verdad, más de un visitante se regresa…resulta que por ahí mismo se conduce a los animales a abrevar o a ramonear al interior de la hoya; no es raro que el ganado bobino que camina en el interior del túnel, rocen a veces peligrosamente con sus cuernos los vientres de los azorados paseantes, quienes imploran a todos los santos de su devoción, que ninguna mosca o algún otro insecto se pose sobre la cabeza del animal y que los obligue a sacudirla, con las indeseables consecuencias que ya se imaginan que sucedería.
Tanto en el interior y en los exteriores de la hoya existen indicios de antiguas pinturas rupestres, lo que se nos informa es triste de saber, ya que muchas están en muy mal estado de conservación y otras mutiladas por personas faltas de criterio y educación. Los caminos para llegar a ellas son difíciles, algunos inaccesibles y peligrosos, por lo que resulta muy aventurado llegar a ellos sin el equipo y condición física adecuados.


                                 Mary en el interior del cráter Rincón de Parangueo.


                  Cuevas de las pinturas rupestres en los bordes del cráter Rincón de Parangueo.







Hoya de San Nicolás de Parangueo.


                                            Cráter- Hoya; San Nicolás Parangueo.


Regresamos por el mismo camino que entramos a Rincón de Parangueo y, como a dos kilómetros sobre la carretera que va nuevamente a Valle de Santiago, hay una desviación a la derecha que lleva ahora a San Nicolás de Parangueo. En este pequeño poblado, existe otro de los cráteres u hoyas que conforman las siete luminarias; le corresponde en la constelación de la Osa Mayor en astronomía, a la estrella “Dubhe”.


                           Camino de terracería para llegar a la hoya de San Nicolás Parangueo.


Este es otro bello cráter-lago cuya coloración se decía, iba cambiando con el paso de las estaciones del año. Su acceso no es muy difícil sólo un pequeño tramo de terracería en buen estado para llegar en automóvil. Existe en este lugar un bello convento del siglo XVI; desafortunadamente por la hora ya tarde, no fue posible visitarlo pues estaba cerrado, será un pretexto para regresar en un próximo viaje. Al igual que el cráter anterior en Rincón de Parangueo, este está casi seco hoy en día.


                                              Convento en San Nicolás Parangueo.


                                        Poblado de San Nicolás Parangueo; cráter al fondo.

Era hora de regresar a Valle de Santiago pues no habíamos comido aún y se hacía demasiado tarde. Optamos por dejar este día pendiente de otras visitas ya que perdimos mucho tiempo durante el día buscando dichos sitios, donde están estos cráteres u hoyas y, marchamos de vuelta a buscar un lugar para comer en la ciudad. Aprovechamos el resto de la tarde visitando la zona centro: La catedral, el jardín central, el mercado, la Alameda, y los alrededores, disfrutando de sus amplios portales con sus arcadas antiguas.


                                                                    Alameda.


                                                   Portales, Jardín central y Catedral.


                                                             Clásica farmacia antigua.
Dormimos esa primera noche en un pequeño hotel ubicado a un costado del jardín principal a precio muy económico y con los servicios necesarios para una noche. Muy temprano al siguiente día, desayunamos en un pequeño restaurante junto a la catedral y de inmediato recomenzamos con la siguiente etapa de investigación. Con la policía local, preguntamos por las rutas para llegar a los siguientes cráteres que nos faltaban por visitar. Nos dieron algunas indicaciones para ir al más cercano y de ahí preguntaríamos el rumbo hacia los demás.

CRATER-LAGO “LA ALBERCA” Un Templo al Silencio.
En lengua Purépecha: ”Tallacua”

El llamado Cráter-Lago de La Alberca es, por mucho, el más conocido y visitado de todas las hoyas de la región. Con más de 750 metros de diámetro, este cráter albergaba una laguna de aguas con compuestos sódicos. A este cráter le corresponde en astronomía la estrella “Phecda” una más de las siete estrellas de la constelación de la Osa mayor.


                                               Estado actual del Cráter-Lago “La Alberca”.

Es tan importante para la ciudad, que hasta tienen un día especial para festejarlo; el 25 de septiembre. En esta fecha, la gente asiste al interior del mismo; hay una explanada construida ex profesamente para la celebración en sus laderas y, en general, en donde haya sitio para hacerlo; a probar los antojitos de la región o comida traída por ellos mismos para pasar un tan singular día de campo celebrando el acontecimiento. Por su cercanía con la ciudad, en realidad este sitio ha sido absorbido por la mancha urbana y se encuentra inmerso casi en el centro de la misma. Su acceso es muy fácil en automóvil ó bien en autobús urbano, ya que todo el camino está pavimentado, estando la entrada principal franqueda por una cadena y sólo se puede acceder al cráter caminando.


                                                           Entrada a La Alberca.

Antiguamente nos dijeron que se podían practicar deportes acuáticos, tales como el veleo, motonáutica, buceo, pero actualmente debido al escaso nivel de agua en él, (sólo cuando llueve) resultaría casi imposible. Se hablaba que en sus aguas frías y profundas de hace muchos años existían remolinos en su parte central, motivo por el cual muchas personas llegaron a morir ahogadas y, con el paso del tiempo le pusieron el mote del “Volcán traga Chilangos”. Es triste ver como todo el esplendor pasado, de dicho volcán –lago, se ha deteriorado tanto por la extracción sin control del agua del subsuelo y lo que ahora queda, es tan sólo el recuerdo pintado por los residuos salitrosos en las paredes del cono volcánico, manchas blancas que nos señalan hasta donde en algún tiempo las aguas cubrían este lago. Diría alguna vez de este lugar el poeta tabasqueño Carlos Pellicer, “que las apacibles aguas de este cráter-lago hacían que se le amase más que a la tierra, ya que duplicaban el cielo con sus reflejos”. Ahora tan sólo son, mudos testigos de la fuerza desbocada de la naturaleza y vestigios eternos de la lengua de fuego que una vez surgió de las entrañas de la Tonacacíhuatl del bajío.


                                                   Otra triste vista de lo que fue “La Alberca”.


Es sobre este cráter La Alberca, donde se han tejido más historias y leyendas, entre ellas; La de la serpiente, monstruo del lago, pariente lejano del famoso, Lago Ness de Escocia.

Otra es; La romántica historia de Alberta (La Alberca) y Julián (El Cerro del Culiacán) de la cual les narraré la leyenda más adelante.


                                      Pintura que representa la boda de Alberta y Julián.


La del túnel secreto bajo el lago que no tiene fin en el fondo. Según el español Juan José Benítez en su video dice que entre 15 y 20 metros de profundidad se perciben fuertes corrientes de oeste a este que ponen de manifiesto la existencia de uno o varios canales subterráneos. Ya visitamos el lugar (no existe más agua) y pueden ver la foto anterior y corroborar desde a ras del piso de la alberca, la inexistencia de lo afirmado por Benítez.

También se cuenta que es un lugar que tiene relación directa con seres de mundos extraterrestres y que es frecuente observar sobrevolando este sitio, naves espaciales; OVNIS.

Otros más aseguran que es el lago principal del mítico Chicomostoc, palabra que se dice ha sido distorsionada y cuyo significado real debería ser: Lugar de los Siete Volcanes.

Otros creen que es la legendaria Fuente de la eterna juventud, ó, al menos así lo creyó (y esto si aseguran que fue verídico) la nefasta, ex primera dama, Carmen Romano de López Portillo, a instancias del entonces ¿famoso?... timador de origen Judío, Uri Geller (el dobla cucharillas). La tal señora creía a pié juntillas sobre el magnetismo y magia de aquellas otroras aguas del lago-cráter de la alberca y junto con él venían a hacer inmersiones nocturnas ( no especifican que tipo de inmersiones) en ciertos días del año, irrumpiendo la tranquilidad de la zona con un despliegue de helicópteros, vehículos de custodia terrestre y guaruras al por mayor; que como suele suceder, acompañan a personalidades que no tienen la conciencia tranquila, además del séquito de aduladores del gabinete en turno y familiares de la misma calaña, que fungían de Celestina para ocultar el amasiato entre “La señora y sus maridos”.

Realmente es triste llegar a visitar este sitio y encontrar las señas inequívocas del paso del hombre, actualmente lo que abunda es la basura, abandono, y un cráter-lago a punto de extinción debido principalmente como dije antes, a la desmedida extracción del agua del subsuelo. Espero que la población aún esté a tiempo de revertir este proceso y recuperar la magnificencia que un día tuvo…”El Templo del Silencio”.

La Leyenda del Volcán “La Alberca”.

Cerca de esta zona de Valle de Santiago, se yergue un imponente cerro que parece un cono, sin embargo no es un volcán como las luminarias, le llaman “El Cerro del Culiacán”; cuenta la leyenda que hace muchos años se desprendían y rodaban muchas piedras de dicho cerro hasta alcanzar el cráter-lago de La Alberca y, que en respuesta a la agresión del Culiacán, La Alberca enviaba grandes nubes de vapor de lluvia que derramaban su torrente sobre aquel, en una interminable lucha, ¿Cómo entonces se logró terminar con dicha lucha?...cuando la población de Camémbaro se unió para pedir a los dioses que unieran en matrimonio a ambos; así fue como se les bautizó, al Cerro del Culiacán con el nombre de Julián y a La Alberca con el nombre de Alberta dando con ello terminadas las disputas.


                                                                 Cerro del Culiacán.



“Hoya de Solís”.
Ahora nos dirigimos camino a Morelia por la carretera federal libre, después de visitar La Alberca, rodeando la ciudad de Valle de Santiago por un circuito-circunvalación que evita regresar al centro.

Rodamos rumbo a la Hoya de Solís. A este cráter le corresponde la estrella “Megrez” dentro de las siete más brillantes estrellas de la constelación de La Osa Mayor; sugiero ir checando en los mapas anteriores, la ubicación de los cráteres u hoyas y, las estrellas, para irse dando cuenta de cómo están distribuidas en la zona.

Está también relativamente muy cerca de la ciudad; eso nos dijeron, como a unos ocho kilómetros. No existe ningún letrero que indique la entrada a dicho sitio, poner mucho cuidado en el camino. Siempre es recomendable ir haciendo paradas para preguntar a la gente de esa región sobre dichas hoyas y así no andar dando tantas vueltas como nos sucedió durante el primer día. Algunas veces ni ellas saben con exactitud cuál es el acceso y te envían por otros más malos.

Debido a lo intrincado del acceso a la Hoya de Solís y porque nuestro vehículo no era adecuado para caminos muy malos, a este lugar sólo nos acercamos lo suficiente para tomar un par de fotos desde lejos, pero la información sobre este cráter la obtuvimos en la ciudad de Valle de Santiago.

Nos queda por lo tanto un pretexto más para regresar por tercera vez a Valle y con un vehículo adecuado alcanzar la cima de este cráter y tener por fin la fortuna de tener a las siete luminarias, anotadas en mi agenda de visitas.


                                                                     Hoya de Solís.


La Hoya de Solís al igual que las anteriores, no cuenta con agua en su interior ya que toda la que existía, también ha sido utilizada para fines agrícolas. Lo que sí cabe hacer mención de la visita a dichos cráteres, es la magnitud del tamaño, lo increíblemente bello y sorprendente que debió haber sido cada uno de estos cráteres-lagos cuando estaban llenos de agua, ya que aún así como los descubrimos por vez primera nosotros, es imponente la vista al estar parados en sus bordes, y a esa altura, admirar su belleza aún en las condiciones en que se encuentran.
Merece la pena destacar los distintos microclimas que se encuentran en sus interiores, y de cómo han sido aprovechados para el cultivo y pastoreo en algunos casos.

La Hoya de Cíntora.
En Lengua Purépecha: “ Andaracua”.

Le corresponde a este cráter la estrella “Alioth”. Que es la primera de las tres que forman la cola de la constelación de la Osa mayor.

Para llegar a este cráter tuvimos que dar un rodeo al poblado de Las Crucitas, ya que se nos indicó que se tenía que entrar por un camino de terracería para llegar a la boca del cráter de Cíntora; así lo hicimos, después de seguir un camino malo por unos cinco kilómetros, nos encontramos con el cráter y, sólo al estar junto a él, pudimos encontrar un letrero que indicaba su ubicación, mismo que debía haber estado colocado a la orilla del entronque, en la carretera federal a Morelia, pero en fin, así con todos estos contratiempos, fue como logramos visitar las siete luminarias.


Letrero a orillas de la Hoya de Cíntora. Debería estar en el entronque de entrada hacia este lugar.


Aquí encontramos que el camino de acceso al cráter está cerrado con una reja con candado y no se puede seguir, así que tomamos un camino empedrado hacia el poblado de “Las Crucitas”, que se encuentra ubicado justo al borde superior del cráter de Cíntora.


                                         Bloqueado el acceso a la Hoya de Cíntora.

Conduje un tramo más y descubrimos desde el pueblo las maravillosas vistas del cráter. Aún quedan vestigios de un poco de agua que se acumula durante la época de lluvias y permite su uso para el pastoreo, como se puede observar en las fotografías.


                                                           Cráter; Hoya de Cíntora.

Encontramos en este lugar una escuela primaria y, justo era la hora de salida de los profesores, de modo que a tres de ellas que salían en ese momento por la puerta principal e iban a abordar su vehículo, les pregunté si existía otro camino mejor para regresar a la ciudad de Valle de Santiago o al entronque con la carretera federal a Morelia, ya que no queríamos reandar el pésimo camino anterior por donde llegamos. Me respondieron afirmativamente y ordenaron que las siguiéramos, de modo tal que así lo hicimos, más cuál fue nuestra sorpresa que “el remedio salió peor que el trapito” ya que al ir descendiendo encontramos que la ruta estaba cerrada, esa mañana por motivos de reparación de las calles principales estaban desviando el tráfico, por otras calles sin pavimentar y por muchos callejones en peor estado que la terracería, por lo que nos llevó el doble de tiempo regresar por esa ruta. En fin, así se aprende.


                            Interior de la Hoya de Cíntora; vista desde el poblado Las Crucitas.


                             Alumnos de la escuela primaria de las Crucitas platicando con Mary.

Ya era pasado del medio día cuando entroncamos el camino hacia Morelia nuevamente , ahora nos dirigimos al sexto y penúltimo cráter por visitar en el trayecto que habíamos planeado para ese día y aprovechar la ruta de regreso a casa en Acámbaro.

Cráter Hoya de Álvarez.

“Los Manantiales eternos”.

En Lengua Purépecha: “Membereca”.

Le llaman a este sitio De Álvarez; De Flores; o De Ramírez; etcétera, ya que estos nombres eran los apellidos de los antiguos propietarios, pero el nombre que ostentó tal vez desde los años 1300 fue el de Saratangato , que posiblemente quiere decir: “Lugar como cedazo que se oscurece temprano”.

Es un cuenco volcánico cuyos bordes miden unos dos kilómetros de diámetro exterior y su interior, unos 1,200 metros. Dicho cuenco interior es terreno de cultivo desde tiempos inmemorables cuando las tribus nómadas se hicieron sedentarias en esta región y formaron ahí un centro ceremonial. El asentamiento humano fue posible gracias a cuatro preciosos manantiales que durante toda época del año les proporcionaba el vital líquido para su subsistencia y dedicarse así a la agricultura.


                                                  Cráter Hoya de Álvarez

Corresponde a este sexto sitio, la estrella “Mizar”, que es la de en medio de la cola de la constelación de la Osa mayor, dentro del contexto astronómico que estamos manejando para comparar las posiciones de los cráteres visitados, con las respectivas estrellas de la constelación.

Se dice que los taludes interiores debieron haber sido intrincados bosques de la flora regional como: el palo amarillo, palo blanco, palo prieto, palo santo, palo dulce, palo bobo, (que de palos). Así como aquellos que producen resinas como: el copal, y el perimo. Abundaba además: el pochote y la parota, amén de una gran cantidad de varales y pastos que abrigaban una rica fauna para la cacería menor. Por la altura que se tiene en el borde superior del cono volcánico, resulta un magnífico lugar, para observar los alrededores; pero aún resulta más curiosa, la historia que se cuenta a cerca de que los antiguos pobladores utilizaban especies de morteros hechos de piedra labrada, en cuya cavidad llenaban agua, para que les sirviera un como espejo y observar así el cielo sin tener que estar con la cabeza levantada, ya que por la forma del cráter, en su interior se concentra el brillo de las estrellas, debido a la oscuridad que las paredes producen en el fondo. También se comenta que hace tiempo, aún existía uno de esos morteros en dicho lugar como de más de cien kilos de peso. Remontémonos siglos atrás y suena lógico pensar que si el interior del cono volcánico estuviese lleno de agua, por las noches, observando hacia el fondo del cráter desde la parte superior de sus paredes, reflejaría muy bien, como un espejo, el cielo de esa área, por lo que se comenta que era un lugar especial para observaciones astronómicas.
Otro tema más de las historias, mitos o leyendas que se dicen de esta zona y que le da ese misterio que me ha hecho recorrerlo y disfrutar de esta aventura.
Hace años este lugar era una propiedad privada y se tenía la idea de construir aquí en el fondo del cráter, un centro vacacional propio para personas que, queriendo huir del estrés de las grandes ciudades, pudiesen encontrar aquí una especie de refugio donde pudiesen recuperar sus energías.


                                             Poblado en el fondo de la Hoya de Álvarez.

No era mala idea… imagínense observar el cielo nocturno desde el fondo de este cráter; estaríamos envueltos alrededor, en un cono de sombra total que nos protegería del resplandor lumínico de cualquier poblado o ciudad cercana. Un sitio inmejorable para hacer astronomía o simplemente disfrutar del cielo en la quietud, silencio y oscuridad de una noche estrellada.
El camino en general está accesible y parte de él empedrado, de modo que cualquier tipo de vehículo puede llegar hasta este lugar, por lo que la idea de transformarlo en sitio de recreo es factible.
Es este cráter el más grande de todos, en su interior hay aguas termales y sus tierras fértiles han producido grandes cosechas. Se dice que fue en este lugar donde las primeras verduras gigantes se dieron aquí en el interior de este cráter.


                                 Camino empedrado para entrar al Cráter-Hoya de Álvarez.




Leyendas de La Hoya de Álvarez.

“La Cueva de la Muerta”.


Se dice que existe una cueva, mítica caverna, en donde el cadáver de una mujer, cuida celosamente de un magnífico tesoro; hay quienes incluso afirman que dicho tesoro existe debido a que fue escondido en dicho lugar, por forajidos que asolaron esta región durante finales del siglo XIX y principios del XX, que utilizaban estos parajes tan solitarios y abruptos para esconder el producto de sus fechorías.


                                      Cultivando en el interior de la Hoya de Álvarez.

Otra leyenda más asociada con las laderas llenas de cavernas de este cráter es:

“La Cueva del Aire”.
Esta es una supuesta gruta natural que atraviesa de lado a lado el cono volcánico y cuyos enconados vientos impiden cruzarla.
Ciertas o no, estas leyendas populares le dan ese toque de interés y admiración por conocer estos sitios y, dejarse llevar por la imaginación.

-Vámonos- ahora hacia la última visita de este viaje; hacia el cráter de Yuririapúndaro en la ciudad de Yuriria. Regresamos por el camino antiguo, carretera federal que va con rumbo a Salvatierra y que nos llevará de regreso a casa más tarde a la ciudad de Acámbaro.

Yuririapúndaro.


En lengua Purépecha: “Lago de Sangre”.


“Alberca de Yuriria”

En este lugar se encuentra el séptimo y último cráter que forman las siete luminarias; le corresponde por orden la estrella “Alkaid”. Que es la estrella, punta de la cola de la constelación de la Osa Mayor.


                                                    Convento Agustino de Yuriria.


Hay que hacer notar que cuando se establecieron los primeros pobladores en esta región, sólo existía este cráter-lago de la alberca de Yuriria, aún no se construía lo que ahora es el lago de Yuriria, afluente del río Lerma, depósito inmenso de 87 kilómetros cuadrados, acondicionado artificialmente por un misionero agustino: fray Diego de Chávez y Alvarado en 1548.


                                                         Crater - Lago Yuririapúndaro


El cráter-lago-alberca, está junto al actual lago, hacia el oriente del convento Agustino, subiendo la cuesta que es justo el contorno del cráter. Hacia allá nos dirigimos para tomar las últimas fotos del mencionado cráter.


                                                       Cráter-Lago Yuririapúndaro.


Leamos el origen de la palabra Yuriria, en purépecha; originalmente era completa: “Yuririapúndario”, que en su primera parte Yuriri significa Sangre ; apunda; laguna y ro; locativo. Donde está el lago de sangre.
Este nombre que según tantas fuentes, mitos e historiadores le encontramos muchas versiones:
-Decían que ahí se arrojaban los cuerpos que sacrificaban a sus dioses. A la cantidad de cadáveres de los prisioneros arrojados a la alberca-cráter y qué enrojecían el agua.
-Aguas sanguíneas debido a que en ellas los sacerdotes tarascos-purépechas lavaban los pedernales con los que sacrificaban a los prisioneros y por tal razón se teñía de rojo.
-Río del infierno; por el número de sacrificios realizados en la laguna.
-Sus aguas tienen generalmente un color verdoso pero a veces adoptan un tono rojizo. Es según los que lo han visto, un color escarlata, tan intenso que llega a parecerse al de la sangre.
-La laguna se enferma cuando va a ocurrir alguna erupción volcánica, un temblor o terremoto y entonces se tiñe de rojo.
-La existencia de microorganismos dinoflagelados como los que producen las mareas rojas, dan una explicación científica al color rojo del agua; segregan además una sustancia tóxica que envenena las aguas y el medio ambiente. Los animales que se alimentan de estos microorganismos mueren envenenados; es así como desaparecen los charales y moscos que viven en el lago, según este reporte. Sin embargo se sabe científicamente que estos microorganismos dinoflagelados, sólo habitan en su medio ambiente, que son los mares y los océanos. Otra mentira.

Dentro de la laguna de Yuriria podemos visitar varios islotes, entre ellos: Socopúndaro; San Pedro; Peñón de Vargas; Mario Tíndaro; Purangue; Characu y Puente de Liceaga.

Transcribo ahora para poder leer un poco más de información que existe en lo que narra el español J.J. Benítez en su documental “Las siete luminarias “Valle de Santiago, en donde se menciona la participación especial del delegado de turismo: Oscar Arredondo Ramírez; por cierto se puede adquirir el video en la casa museo de Oscar Arredondo, junto con otros dos titulados: “En busca del misterio; Acámbaro la puerta hacia el pasado” y el otro; “Ubicando el Aztlán “.
Nos narra así Benítez:
“Valle de Santiago, en el centro mismo de la República Mexicana ocupa una superficie de siete kilómetros cuadrados, (sic) en donde se alzan siete volcanes extintos. Conocido como “El País de las Siete Luminarias”, suceden y siguen registrándose hechos increíbles como el de las verduras gigantes. Sinceramente…, -sigue diciendo- , de no haberlo visto con mis propios ojos, difícilmente lo hubiera aceptado, porque, ¿Quién puede imaginar una col de 43 kilos de peso? ¿En qué cabeza cabe que la tierra pueda ofrecer matas de apio de un metro de altura, cañas de maíz de cuatro metros, hojas de acelga de 1.85 metros, o que de una solitaria semilla de cebolla, nazcan hasta doce ejemplares, con un peso total de 15 kilogramos?”


                                  Foto tomada en la casa-museo de Oscar Arredondo.


“Sé que puede sonar a fantasía muy propia de relatos o películas de ciencia ficción. A las imágenes me remito (refiriéndose a las del video), ellas en este caso, dicen más que mil palabras”.
Antecedentes:
Todo empezó en la década de los setentas, cuando varios campesinos y vecinos del lugar, sorprendieron a propios y extraños con unos frutos gigantescos (principalmente los del señor J. Carmen García). Como es natural, la noticia voló materialmente, conmocionando a las autoridades. Una legión de expertos, investigadores y curiosos, llegaron a Valle de Santiago a ver lo que prometía ser el inicio de una “Revolución Agrícola”, entre ellos, el comentarista mexicano Pedro Ferris, quien con su programa de televisión “Un Mundo nos Vigila”, propagó la existencia de dichas verduras gigantes.
Las formidables “cosechas” comenzaron a sucederse, baste decir por ejemplo, que con dos hojas de acelga, podía alimentarse toda una familia; algo similar ocurría con el maíz, cebollas, coles y otras verduras.
También las flores que fueron cultivadas por los lugareños sorprendieron con su tamaño descomunal. En la actualidad, en estos precisos momentos (se refiere a la época en que se filmó el video) no es posible establecer a ciencia cierta lo que acontece y el porqué de estas maravillas sorprendentes de la naturaleza. Investigadores nacionales y extranjeros han llegado y tal cual se han ido. Si algo han descubierto, no se sabe (al menos en la localidad).
El ingeniero Francisco Merino Rábago, Secretario de Agricultura en el gobierno de López Portillo, invitó a los autores a tener una reunión con sus técnicos, la cual se celebró el 20 de septiembre de 1977 en las oficinas de la propia secretaría. En dicha junta ofrecieron los agricultores entregar la fórmula y el método a cambio de la creación de un parque nacional en el municipio y que se construyera una escuela de agricultura, precisamente en el interior de unos de los cráteres llamado La Hoya de Álvarez. Dicha propuesta quedó entre las miles archivadas en el frívolo sexenio Lopez-Portillista.


                                                      Rábano de 10 kilos.

Lo que sí es un hecho, es que en Valle de Santiago, “algunos” crearon "algo" que hizo aumentar la productividad increíblemente de las legumbres y flores sin el empleo de abonos químicos. Sin embargo no se dieron en aquella época en toda la zona, sino en un reducido grupo de parcelas, a pesar de colindar unas con otras. Entonces ¿porqué no se dan en otros sitios del bajío?; el señor José García, principal campesino en cultivar estos asombrosos ejemplares, hizo experimentos en diversas partes de la localidad, e incluso, llevó a probar sus métodos a otras partes del país, con pobres resultados, lo que demostró que es endémico a ciertas zonas del planeta. Se asegura en la zona que las tierras donde se sucedió tal fenómeno permanecieron ociosas durante largo período; ¿será esa la razón? Nadie sabe con seguridad, lo que sí puedo asegurar, es que ya no ha vuelto a suceder nada como aquello que sucedió en los años setentas en esta región; únicamente Oscar Arredondo Ramírez (el contactado), asegura saber el secreto de cómo cultivar la tierra para lograr esos resultados y que le fue transmitido por los extraterrestres.


                          Sembradíos de coles; normales como en cualquier otro lugar del bajío.

Hace un par de días al estar escribiendo esta narrativa, se me acercó Mary con el periódico El Sudcaliforniano del martes 15 de febrero de 2011
__ ¡Mira lo que me encontré en este periódico viejo!__ me dijo, a la vez que mostraba esta nota que transcribo ahora.
Cosechan calabaza de 54 libras de peso.
Era una nota de La Habana, Cuba:
Una calabaza de 54 libras de peso fue cosechada en la provincia cubana de Cienfuegos, ubicada a 256 kilómetros de esta capital. La hortaliza creció en los predios de la Unidad Básica de Producción Cooperativa La Modelo, un importante polo productivo de ese municipio donde fueron rescatados suelos fértiles para los cultivos varios, señaló el diario Granma. El ejemplar pertenece a la familia de las curcubitáceas y es de la variedad conocida por sapo y del tipo picúa, (¿…?) (sic).

En qué quedamos entonces… ¿Qué loco está el mundo, verdad?

“Las obras de la imaginación tienen siempre algún punto de contacto con la realidad”
                                                                                               Gustavo Adolfo Bécquer.

Ta Biuzá Guibá.


La Paz, Baja California Sur; Abril del 2011.







3 comentarios:

  1. Realmente es muy interesante el articulo realizado sobre la visita a estas 7 luminarias. Yo vivo a 40 minutos de Valle y solo conocia la alberca, hace poco mas de 1 año conocimos el crater de rincon de parangueo y hoy la hoya de flores y como menciona es una pena que no haya las indicaciones necesarias para llegar es estos lugares. Espero poder conocer pronto los demas crateres pues son hermosos aunk nos pierdamos en el camino para llegar.

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  2. Muy interesante señor, gracias por visitar nuestro pueblo que a pesar de ser pequeño de tamaño aun hoy en día es grande por la magia que encierra y quien sabe, aun no terminan todas las edades del hombre quizá aun pueda sorprender al mundo Mi amado Valle de Santiago...

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  3. Salimos este fin de semana a conocer algunas de las luminarias... es una salida fantásticamente maravillosa y definitivamente este post nos ayudó muchísimo para encontrar el camino.

    Lo único que puedo dar de consejo para los próximos visitantes, es que no duden en preguntar porque a veces las rutas están algo enredadas, pero las personas muy amablemente nos indican los caminos más sencillos.

    Saludos y GRACIAS!

    Eleonor

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