lunes

Dia 08: Lunes 13 de mayo, 2002. Persebú - Puertecitos

Amanece en Percebú. El leve rumor del río mar empieza a escucharse, viene de regreso a disfrutar del día en el estero. Su corriente empieza a llenarlo. Me despierta. Son las 5:05 AM. Me asomo al parabrisas del cometa, tomo mi lugar en mi bastión. Los matices de naranja, morados, rojizos, anteceden la alborada en el Mar de Cortés. Descendió tanto el nivel del mar, que lo primero que sobresale, ahora más grande que el día de ayer, es el blanco cantil de Puerto Peñasco. Pareciera que creció durante la noche. Desciendo y me recuesto en mi hamaca Juchiteca, bajo la pequeña palapa junto al cometa. La brisa es fresca. Mari aún descansa. Me preparé una taza de café con crema, había agua caliente en el termo. Le doy gracias a Dios por permitirme disfrutar de esto tan simple, pero tan lleno de su grandeza. Aún se distinguen algunas estrellas trasnochadoras que se niegan a abandonar el cielo del amanecer. Contemplo todo este espectáculo en silencio, como si fuera la primera vez, con la misma emoción y asombro.

Roca de Puerto Peñasco, sobre el horizonte del Mar de Cortés al amanecer.


Aclaró completamente. Son ya las 6:30 AM. Decidí partir ya, quiero adelantarme al calor del día. Manejar muy de mañana es la mejor hora. Muy lento, reanudé el tramo de brecha hasta el entronque con la carretera que nos llevará a Puertecitos. El zangoloteo ha hecho que Mari se levante. Se viene a sentar junto a mí, en el bastión. El camino está en muy mal estado, hay partes en las que, si hubiera una tercería, creo que nos iría mucho mejor, porque al menos podría sacarle la vuelta a algunos hoyos, pero sobre esta dizque carretera, hay pedazos en los que no le queda a uno más remedio que caer en los hoyos. El cometa rueda muy lento, tratando de sortearlos lo mejor que puede. Tramos en los que pareciera que viajamos en la montaña rusa; aún no hemos acabado de ascender un vado, cuando ya estamos descendiendo en otro. Lo largo de la cauda del cometa, le impide deslizarse más rápido, so peligro de quedar embancado o rozar en el fondo del vado.

Camino a “Puertecitos”

Nos tomó más de dos horas llegar a Puertecitos. La Delegación de Policía, está exactamente a la entrada del poblado. Hicimos alto allí. Platicamos con el Delegado. Nos dio la información necesaria y, quedo formalmente de pasar a observar el cielo con nosotros en las instalaciones de la escuela secundaria. Nos dirigimos a la Tele secundaria No. 5, donde muy amablemente fuimos recibidos por el Director, Profr. Sixto Felipe Sánchez Rosales, con quien hicimos los arreglos para permanecer con ellos en los patios de la misma, por tres días. En el mismo terreno en que está construida la escuela secundaria, está también la Esc. Prim. Esteban Cantú. , en la que el profesor que funge como encargado, y que por cierto hace las veces de todo, también nos acogió en sus instalaciones, y pudimos hacer dos sesiones de trabajo con ellos; un día en la secundaria, y el siguiente con los alumnos de la primaria. Por cierto el profesor de la primaria olvidó poner su nombre en el documento que nos extendió, así que por eso, también omito su nombre en este relato, ya que por ser tantos datos, no lo recuerdo en este momento. Ambos profesores son Unitarios, lo que significa que tienen que atender, todos los grados de enseñanza en sus escuelas. En concreto, un solo profesor para todo. Creo que por eso el de la primaria, se le ha olvidado hasta su nombre. El número de alumnos en la Sec. , es de sólo 8 alumnos en los tres grados; en tanto que en la Prim. es de 17 en total.
La noche astronómica la realizamos en el patio principal de la escuela primaria, ya que es bastante grande y, como el total de ambas era de tan solo 25; el alumnado en general, se encargó de invitar a sus padres y el Delegado de Policía, por medio del sistema de radio banda civil que funciona en la comunidad, se encargó de invitar al resto del poblado, para que asistieran a disfrutar de los cinco planetas, que para esta noche, estarían en perfecta alineación.
Fue una noche de novedades para todo mundo en este pequeño poblado de pescadores, y no habiendo muchas cosas que hacer y a donde ir, por la tarde, cuando el sol empezaba a ocultarse, empezaron a llegar los primeros invitados, quienes observaron la exposición fotográfica.

Exposición astronómica en el corredor de la Escuela Primaria en “Puertecitos”; Ejido Matomí BC.

Mari se encargaba de irles explicando y aclarando algunas dudas y contestando preguntas, en tanto que yo atendía los telescopios. Uno a la luna, otro a mercurio, y el tercero a Saturno. Los fui cambiando de objetivo, conforme se iban ocultado durante la noche. Todo el público se iba asomando a cada uno de los telescopios y en perfecto orden, haciendo línea, ayudados por los tres únicos elementos de policía que existen en el lugar, traídos por el Sr. Delegado, la noche transcurrió sin novedad y todos disfrutaron al igual que nosotros de la velada astronómica. Pudimos platicar con pescadores, sobre el conocimiento que del cielo tienen. Realmente es asombroso lo que esta gente sabe de “Astronomía Verbal” por llamarle de alguna forma a sus conocimientos empíricos, que sin saber los nombres correctos de las constelaciones, o las estrellas, saben reconocer muy bien algunas. Fue una gran experiencia el conversar con algunos ancianos, que como dice el dicho “mas sabe el diablo por viejo, que por diablo”.
Vivimos en el patio de las escuelas durante esos tres días de estancia en Puertecitos.

Noche Astronómica en el patio de la Escuela Primaria en “Puertecitos” BC.

1 comentario:

  1. Puertecitos es un Lugar asombroso!! lleno de tranquilidad, a mi me encanta ir por que el escuchar la tranquilidad del pueblo, las olas del mar!saludos desde mexicali

    ResponderEliminar