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lunes

Dia 00: Introducción



Estela de Cometa, es la narrativa del viaje por la Baja California de dos profesores jubilados, Enoc Fuentes y María Luisa Aguilar, en un autobús escolar modificado en casa rodante, con el cuál llevan a cabo un proyecto de vida.

En su recorrido van visitando escuelas y comunidades, con el fín de difundir el gusto por observar el cielo. Partieron de la ciudad de Tijuana en la Baja California Norte y concluyeron en la punta extrema de la Baja California Sur.

Con un modesto equipo de astronomía van presentando en todos los lugares que visitan, el proyecto Astronomía por México consistente en una plática astronómica con diapositivas, una exposición fotográfica con fotos astronómicas, sesiones de astronomía solar y sesiones de astronomía nocturna .

Dicho proyecto es autofinanciado con su pensión de jubilados, se presenta sin fines de lucro y sin ningún interés de otra índole.

En este blog sus anecdotas y experiencias durante el viaje serán descritas en forma de una bitacora.

sábado

Día 55: Sábado 29 de junio del 2002 SANTA RITA. Regreso a casa: Las Barrancas – La Paz.

“Estamos en la recta final”

Rumbo a La Paz.

Nota: El Kilometraje de regreso hasta Cd. Insurgentes ya está registrado.

Retomamos el kilometraje a partir de Cd. Insurgentes hacia La Paz. Notaremos que nuevamente empieza a descender.

Km. 237.- Saliendo de Ciudad Insurgentes con rumbo al sur continuando por la carretera federal No. 1.

Km. 236.- Letrero sobre la carretera que indica hacia La Paz. Se empiezan a ver los campos de sembrados. Tienditas a las orillas. Topes.

Km. 228.- Más topes, más sembrados por ambos lados de la carretera, ejidos.

Km. 225.- Zona de riego por aspersión, muy moderno. Naranjales del lado derecho.

Km. 224.- Entronque a la derecha.

Km. 221.- Microondas, Puente Insurgentes.

Km. 217.- Autódromo Palma Seca. Más naranjales a la derecha.

Km. 215.- Grandes sembradíos de algodón del lado izquierdo. Huertos de naranjos a la derecha. Campo de Tiro Tecolotes a 2 Km.

Km. 213.- Orillas de Cd. Constitución. Gasolinera de PEMEX a la derecha. A unos metros desviación a la derecha a Puerto San Carlos a sólo 57 Km. de carretera completamente pavimentada.

Km. 211.- Topes.

Km. 210.- Ciudad Constitución.

Camino a Puerto San Carlos.

Aguilas Pescadoras.

Estero, Puerto San Carlos.

Humedales y poblado de San Carlos.

Empacadora pescado en Puerto San Carlos.

INFORMACIÓN GENERAL DE CIUDADCONSTITUCIÓN; CABECERA DEL MUNICIPIO DE COMONDÚ

La palabra COMONDÚ toma su nombre de una raíz indígena califórnica: CAAMAC – CADEU de la etnia Cochimí, que significa: Carrizal en Cañada.

Reseña Histórica

Antecedentes Prehispánicos

En esta región sudcaliforniana era habitada por dos grupos étnicos: Los Guaycuras y Los Cochimís. Los asentamientos registrados se daban fundamentalmente a la orilla de arroyuelos o en ojos de agua, tales como: Andachiré, Cadegomó, Cahelembil, Cadegé, Camelcá, Carambuché, Chiriyaquí, Comondú, Gamacaamánc, Guajademí, Iray, Quepoh, Tañuetía, Tepentú, Vajacahel, y otros; en la intemperie y al ras del suelo.

Ubicación: Los Cochimís se localizaban en la zona norte del municipio, denominándose Cadegomeños a los indios de la Purísima y Laymones a los de San José de Comondú. Este grupo pertenecía al tronco yumano peninsular. Los guaycuras se localizaban en las inmediaciones de san Luís Gonzaga - Magdalena y a lo largo de la costa del Golfo de California, desde Loreto hasta la Paz. La palabra cochimí quiere decir hombres del norte. La palabra guaycura la tomaron los españoles de huajoro, palabra que, oída por primera vez, entendieron que significaba amigo.

Estos indios californios no tuvieron cultivos de ninguna clase; carecían de los más rudimentarios conceptos de arquitectura y el barro lo usaron solamente algunos sectores de la región norte. Para ciertos menesteres usaban las conchas que habían en las playas y comían sus alimentos tostados o soasados. El atole lo hacían moliendo las semillas de que disponían, de mezquite o de otras leguminosas, las mezclaban con agua dentro de cestas de varas comunes a todas las tribus; y luego echaban sobre la mezcla piedras calientes al rojo vivo para lograr la cocción. Las actividades cotidianas eran la pesca, la caza y la recolección de frutos y semillas

Lo anterior refleja el atraso de estos nativos con respecto a otros pueblos contemporáneos. No se han encontrado antecedentes de comer carne humana, a pesar de las severas limitaciones para obtener sus alimentos; eran fumadores, aunque no tenían el vicio de la embriaguez. De las culturas indígenas solo quedaron algunos restos arqueológicos, pinturas y petroglifos.

Antecedentes Coloniales

Los primeros contactos coloniales ocurrieron a partir de las exploraciones del almirante Isidoro Atondo y el padre jesuita Francisco Eusebio Kino hacia las costas del Océano Pacífico en 1685, de donde se derivó el descubrimiento de los sitios de Cadegomó y Comondú, adecuados para el establecimiento de misiones. Después del fracaso de Real de San Bruno, el padre Juan María Salvatierra reinició el plan de colonización en 1697 y fundo la primera misión de la California en el sitio de Conchó, dedicada a la virgen de Loreto. La expansión del sistema misional recurrió a las informaciones recibidas en torno a los arroyos de Cadegomó y Comondú, en donde se fundaron las misiones de san José en 1708 y de la Purísima Concepción en 1712 - 1717. Posteriormente, en 1740, se fundó la misión de San Luís Gonzaga. 

Originalmente, los jesuitas Juan Ugarte, Nicolás Tamaral, Julián de Mayorga Francisco Javier Wagner, Lamberto Hostell y Juan Jacobo Baegert, fueron quienes pusieron la semilla agrícola en lo que hoy es el municipio de Comondú, al ser ellos los primeros en surcar el árido desierto, abriendo cultivos, construyendo navíos para cruzar el golfo, y fundando algunas otras pequeñas comunidades. 

Siglo XIX

Durante el periodo de 1768-1810, se dio la salida de los jesuitas. Por otra parte, el estado mexicano, afectado por el colonialismo español, se inician una serie de revueltas, invasiones y dictaduras hasta llegar a la revolución mexicana de 1910.

Siglo XX

La promulgación de la constitución de 1917, que reconoce la forma de República federal, en la que los municipios constituyen la base de la división territorial de los estados federativos, en el municipio de Comondú quedaron como cabeceras municipales las comunidades de San José de Comondú y San Miguel de Comondú. 

En 1928 se suprimieron las bases constitucionales del municipio, tanto en el distrito federal como en los territorios, que de acuerdo a la Ley Orgánica de los Territorios Federales; creándose en el territorio de Baja California Sur, en lugar de municipios, las delegaciones de gobierno. Posteriormente se aplica otra reforma en 1940, restituyendo al territorio el gobierno municipal; reforma que no se llevo a cabo en el territorio siguiendo como cabeceras delegacionales las localidades de los Comondús (San José y San Miguel).

El 9 de Diciembre de 1949, el presidente de México, Miguel alemán Valdez, a petición del gobernador del territorio, Gral. Agustín Olachea Avilés, decreto la Colonización de 400 mil hectáreas del Valle de Santo Domingo. De este proceso se estima que en la primera década arribaron a esta zona agrícola aproximadamente 12 mil personas atraídas por la promoción de tierras, registrándose un crecimiento medio anual del 11.4 por ciento. 

Las colonias agrícolas pioneras son La nueva California, Allende, Teotlán, El Norte, Nueva Jiménez, Revolución Mexicana, Fernando de la Toba, Buenos Aires, La Laguna, Cuitláhuac y muchas más. De estas colonias surgirían muchos años después las `poblaciones de Constitución, Insurgentes, Zaragoza, Benito Juárez y José María Morelos. La cabecera municipal se fundo en 1953 con el establecimiento de la Colonia Revolución Mexicana. También se le conoció como el “Kilómetro 211” y “El Crucero”. En 1954 adquirió categoría de subdelegación, en 1957 recibió el nombre de Villa Constitución y en 1960 se elevo a delegación, cargo que ocupo el capitán Enrique Aguilar Morales. En esta época, el papel de la agricultura en el desarrollo económico del municipio y en particular el de todo el valle de Santo Domingo, fue verdaderamente relevante, ya que fue fuente de atracción de mano de obra tanto del interior del territorio, como de otras entidades del país.

A partir del 2 de diciembre de 1970, el presidente de la república Lic. Luís Echeverría Álvarez, designa al Ing. Félix Agramont Cota como gobernador del territorio; siendo así un aspecto notorio y sobresaliente de su administración la reinstalación de la vida municipal en nuestra entidad. Ya para entonces, habían pasado 42 años de organización política de delegaciones en el territorio, cuando por iniciativa del presidente de la república, el Congreso de la Unión, decreta la ley orgánica del territorio de Baja California Sur, siendo aprobada en febrero de 1971, y estableciendo el funcionamiento de tres municipios a partir de 1972; incluyendo al de Comondú, cuya cabecera municipal sería Ciudad Constitución, instalándose así el primer ayuntamiento comundeño.

Centros Turísticos

Puerto San Carlos y Puerto Adolfo López Mateos, son lugares para el avistamiento de la ballena gris (dic-mar). Las áreas ideales para descanso, observación e investigación son las bahías Magdalena y Almeja (lobo marino, aves migratorias y endémicas, flora acuática y subacuática). En San Juanico y Cabo San Lázaro, son sitios adecuados para deporte acuático, la caza cinegética y la aventura. El turismo cultural se localiza en el corredor de las misiones de San Luís Gonzaga, La Purísima y San José de Comondú.

Ciudad Constitución y Ciudad Insurgentes están situados sobre la Carretera Transpeninsular Benito Juárez, a 211 kilómetros al norte de La Paz y a 147 Km. al suroeste de Loreto en el llamado "Corazón Agrícola" del Valle de Santo Domingo, con una población dedicada ampliamente a la Agricultura y en menor escala al comercio.

A finales de la década de los 40's por decreto de Miguel Alemán, se inició un programa de colonización, concentrando a miles de personas para finales de la década de los setentas, con la instalación de diversos institutos y agroindustrias.

El nombre de Villa Constitución fue adoptado el 13 de Abril de 1957 por la propuesta del Ingeniero Vinicio González en calidad de presidente del club de Leones de la localidad, pero después, en 1972; fue elevado al rango de Ciudad Constitución.

La importancia de Ciudad Constitución fue incrementada a partir de 1971 cuando fue declarada capital del Municipio de Comondú. En el presente, Constitución e Insurgentes es lugar de residencia de miles de personales que se hacen llamar "Comundeños", exitosos por haber logrado transformar el desierto en un vergel productivo. Constitución cuenta con un magnifico boulevard llamado "Agustín Olachea", sobre el cual se despliega una amplia gama de servicios.

A las afueras de Ciudad Constitución existe una granja ganadera denominada "Santa Fe" dedicada en su mayoría a la cría de avestruces, los cuales pueden ser visitados en cualquier momento.

Puerto de altura de Comondú ubicado a 60 km. al oeste de Cd. Constitución con un fácil acceso por carretera pavimentada, es un sitio de gran belleza natural y excelente clima, sus aguas son famosas por la cantidad y diversidad de especies marinas que ahí se reproducen.

San Carlos tiene una población aproximada de 3,644 habitantes, cuenta con una clínica de seguro social, la planta termoeléctrica más grande del estado, una pista aérea rústica, operación portuaria, infraestructura educativa que comprende desde el nivel de jardín de niños hasta el nivel de bachillerato tecnológico en el área de ciencias del mar.

Es el puerto a través del cual se exportan al extranjero los principales productos agropecuarios del Valle De Santo Domingo, principalmente a Europa, Asia y otros puertos mexicanos.

La pesca deportiva es excelente durante todo el ano, siendo marlin, dorado, pez vela y atún a principal pesca. De enero a marzo, la ballena gris permanece en el área y cientos de turistas de todo el mundo llegan a observar el maravilloso espectáculo que es la atracción principal del lugar.

Otros atractivos de esta área son las Islas Margarita Y Magdalena, con sus blancas dunas, donde se aprecia de manera simultánea el mar interior de Bahía Magdalena y Santa Maria abierta al Océano Pacífico; el islote de los patos con sus colonias de aves migratorias y residentes; sus esteros manglares, y el trajín de barcos y cruceros en el puerto.

San Carlos ofrece una gran variedad de servicios para el turista como: 11 restaurantes, 5 hoteles: Alcatraz, Brennan, Palmar, Brisas y Cabo Mar (120 habitaciones en total), 3 transportadoras con recorridos guiados al avistamiento de la ballena gris, una gasolinera, camiones te pasajeros, 2 transportadoras de taxis, servicio de electrificación y teléfono, diversos comercios de supermercados, zapaterías, misceláneas, etc., 3 discotecas y una tienda de artesanías

El clima en Puerto San Carlos es templado durante los meses de diciembre, enero, febrero y marzo, con temperaturas que oscilan entre los 8 y 22 grados centígrados. Su población es hospitalaria y se dedica principalmente a la pesca ribereña, al turismo y a la industria del empaque de productos marinos.

San Carlos es, sin duda, una excelente opción para hacer turismo ecológico.

El puerto Adolfo López Mateos está situado en la parte norte de Bahía Magdalena a 63Kim al oeste de ciudad Constitución, es uno de los sitios más apropiado e ideal para el avistamiento de la ballena gris en la época de enero a marzo los prestadores de servicios lancheros llevan a los visitantes lo mas cerca posible a estos gigantescos y amistosos cetáceos.

Frente al puerto se localiza la gran cordillera de médanos de blanca y suave arena de la Isla Magdalena que invitan a la meditación y al descanso.

En López Mateos los turistas pueden encontrar una amplia variedad de actividades que pueden desarrollar para hacer más placentera su estancia, tales como: pesca deportiva, natación, kayaking, entre otras.

Este lugar cuenta con una reducida planta de servicios que incluye un hotel, restaurantes y operadores de embarcaciones turísticas para el avistamiento de la ballena gris, así como otros servicios básicos. Sus pobladores se dedican a la pesca y otros son obreros que trabajan en una planta de empaque de productos marino instalada en ese lugar. En este puerto también se encuentra un muelle que sirve para el manejo de barcos pesqueros y turísticos.

NOTA NARRATIVA DE LOS COMETAS.

En vista de que para estas fechas las escuelas del país habían entrado ya en la época de vacaciones de verano, ninguna más estaba disponible para realizar en ellas el proyecto de Astronomía por México. Razón por la cual decidimos a estas alturas del viaje, continuar el regreso a casa en La Paz de un solo tirón y manejar desde las Barrancas hasta la Capital del Estado sin hacer ninguna parada de estancia en ningún otro lugar.

Seguimos con la cuenta regresiva del kilometraje hacia La Paz.

Km. 207.- Saliendo de la zona urbana de Cd. Constitución.

Km. 206.- Letrero a la izquierda, edificio, “Galleros Unidos de Comondú.

Km. 205.- Tramo de carretera en reparación, mucho terrenal, mucho polvo suelto, se mete por todos lados.

Km. 198.- Loncherías y Abarrotes.

Km. 197.- Poblado; Villa Morelos. Muchas vacas. Región ganadera. Leche del Valle y Caracol. Compañías lecheras de la Baja Sur.

Km. 195.- Taste Rancho Guichapa lado derecho. Señal de cruce de ganado.

Km. 194.- Desviación a la Misión de San Luís Gonzaga. 50 Km. de terracería en mal estado. Vehículos de 4 x 4.

Misión de San Luís Gonzaga de Chiriyaquí

La Misión de San Luís Gonzaga de Chiriyaquí fue establecida como tal por el misionero jesuita Padre Lambert Hostell en 1740, anteriormente en 1721 el misionero jesuita Padre Clemente Guillén estableció una Visita misional (una Visita es una pequeña capilla sin sacerdote asignado), tocó al misionero jesuita Padre Juan Jacobo Baegert construir la iglesia en material sólido y duradero. Está establecida en las cercanías de la Sierra de la Giganta, a 28 km al oeste de la Misión de Nuestra Señora de los Dolores de Chillá.

En la época de máximo esplendor de la Misión el Padre Baegert atendía una población de 500 nativos de muy diferentes etnias

La Misión fue establecida inicialmente como una visita de la Misión de los Dolores. Dentro de la iglesia se puede contemplar una imagen de la Virgen de los Dolores que posiblemente provino de la Misión de Nuestra Señora de los Dolores de Chillá al ser abandonada en 1768.

En años recientes fue descubierta la imagen de San Luís Gonzaga en La Paz, que se hallaba pérdida desde 1914. Fue regresada a la Misión en solemne procesión. En la actualidad únicamente ocho familias habitan el área. Don José de Gálvez, Visitador General ordenó el abandono de la Misión en 1768 y el traslado de los 310 neófitos a la Misión de Todos Santos, algunas familias de origen europeo siguieron viviendo en el lugar.

La Misión no ha vuelto a ser abierta en forma regular al culto religioso, sin embargo permanece en buenas condiciones, de tarde en tarde se le hacen restauraciones y por supuesto se celebran misas en ocasiones especiales, aún conserva su campana datada en el siglo XVIII.

Para acceder a la Misión es necesario hacer un recorrido de más de 50 km por camino de terracería.

Km. 189.- Zona de espejismos sobre la carretera. Son las 14 hs.

Km. 185.- Rancho con molino de viento.

Km. 182.- Otro rancho con molino de viento a la izquierda.

Km. 180.- Entronque a la izquierda.

Km. 178.- Otro entronque a la izquierda.

Km. 174.- Desviación a la derecha al campo pesquero de Can Cun. 32 Km. de terracería en mal estado. Vehículo 4 x 4.

Km. 168.- Estación de microondas “El Torete”.

Km. 164.- Entronque a la derecha.

Km. 157.- Parada autobuses. “Santa Rita”. Pequeñas fondas a ambos lados de la carretera que a la vez son tienditas de abarrotes.

NARRATIVA DE LOS COMETAS. Fín de la Segunda Etapa del Viaje.

Estacionados en el Poblado de Santa Rita.

Hora: 10.00 am. Temperatura 25 grados. Humedad: 50% Presión B. 30.2

Estacionados en este poblado para bañarnos y desayunar. Estamos a unas horas de llegar a casa. Es el último tramo de la aventura del Cometa y del proyecto “Astronomía por México”. Llevamos 63 días de camino y más de 3,000 Km. recorridos. La idea es terminar la tercera etapa “La Paz – Cabo San Lucas”, después que se termine el período de vacaciones y las escuelas reanuden clase, para llevarles al resto de los poblados de la vuelta hacia Cabo por la ruta antigua (larga) y regresar por la ruta corta, vía la Ciudad de Todos Santos, pero eso será hasta Octubre o Noviembre del 2002. Mientras tanto descansaremos en casa unos meses y posteriormente reorganizaremos la tercera etapa. Esperamos llegar a La Paz después de las 2 pm. Una mezcla de alegría y nostalgia invade mi ser. Orgullo y frustración a la vez. Hago retrospectiva de tantos meses de preparación, acondicionando El Cometa para que llegara hasta aquí sin muchos contratiempos. Trabajo arduo en el camino. Sinnúmero de cosas que hacer a diario. Sentado en mi bastión a orilla de la carretera. Mary se baña, mientras espero escribo estas últimas líneas de la bitácora del cometa. Después desayunaremos juntos. Hago un recuento más. Observo el mapa de la Baja California que traemos pegado en la puerta del baño. Cuento las crucecitas de los sitios visitados. Son más de 50. Pienso en el número de niños, jóvenes y adultos que disfrutaron junto con nosotros de esas noches de astronomía. Gente desconocida hasta entonces por nosotros pero que sin embargo nos abrieron muchas puertas de sus hogares, nos brindaron auxilio cuando lo necesitamos, nos convidaron de sus alimentos. Muchísimos amigos ahora en el camino que podemos volver a visitar, pues nos han dejado la puerta de sus vidas abiertas.

Sigo observando el mapa; playas, montañas, cañones oasis, desiertos, arroyos, campos pesqueros, mil y un vivencias vienen a mi mente, como en un volver al pasado instantáneo. Gente de todos lo niveles sociales y económicos que compartieron con nosotros la dicha de voltear al cielo. Recuerdos imborrables en las circunvoluciones de mi cerebro que perduraran hasta el día en que parta en mi nave hacia el infinito arcano.

Nuevamente tomo el volante del Cometa y reinicio este tramo final de nuestro destino errante por la Baja California. Son las 12:10 del medio día.

Km.155.- Lonchería a la derecha.

Km. 152.- Entronque a la derecha.

Km. 148.- Entronques a ambos lados de la carretera.

Km. 141.- Antena de Microondas y a la derecha, entronque con rumbo al “Médano” y a “Puerto Chale”.

Km. 135.- Microondas El Rifle.

Km. 130.- Entronque a la derecha.

Km. 128.- Colonia “2 de Abril” a la derecha. También Rancho Rosita. Tiendita Enseguida Sub Estación de la Comisión Federal de Luz.

Km. 124.- Entronques a ambos lados de la carretera.

Km. 118.- Entronque a la derecha.

Km. 114.- lonchería Rosy.

Km. 112.- Poblado, Ejido “Las Positas”. Lonchería, Capilla .Enseguida el Puente Positas.

Km. 111.- Entronque “Ramal a Santa Fé” a 16 Km. de terracería. Tiendita. Café Benjamo a la izquierda.

Km. 105.- Rancho “J. Novelo a la izquierda.

Km. 102.- Entronque a la izquierda.

Km. 100.- Poblado “El Cien”. Dos Fondas, a la vez tienditas. Siempre hay algo para comer. Buen lugar.

Km. 98.- Entronque a la izquierda.

Km. 96.- “Café Tere”. Entronque a la izquierda hacia “Guadalupe del Herradero”.

Km. 88.- Entronque a la derecha.

Km. 86.- Entronque a la izquierda.

Km. 82.- Microondas; “El Coyote”.

Km. 81.- Entronque a la derecha, hacia el campo pesquero “El Conejo” a 17 Km. de terracería.

Km. 77.- Entronque a la izquierda.

Km. 76.- Restaurate “San Agustín”. También bueno para comer.

Km. 75.- Empiezan subidas y bajadas.

Km. 71.- Entronque a la derecha.

Km.70.- Más subidas y bajadas.

Km. 62.- Zona de muchos Cardones.

Km. 60.- Microondas “El Cardón”.

Km. 56.- Vista de la carretera antigua a la derecha.

Km. 47.- Entronque a la derecha.

Km. 45.- Restaurante a la derecha.

Km. 38.- Entronque a la derecha al ejido “Reforma Agraria”.

Km. 36.- Microondas “Matape”.

Km. 35.- Pequeña capillita a la derecha. Cima del camino, empiezan bajadas.

Km. 28.- “Rancho “El 28”. Se terminaron las bajadas.

Km. 27.- Entronque a la izquierda con rumbo al Ejido “Alfredo Bonfil”.

Km. 20.- Entronque a la derecha. Empieza el alambrado de púas de los terrenos.

Km. 17.- Entronque a la izquierda, carretera pavimentada con rumbo a “San Juan de la Costa”

Km. 15.- Trailer Park. “Oasis Los Arizpe”.Playa, regaderas, servicios completos para vehículo recreativos (motor homes).

Km. 10.- Poblado “El Centenario”. Cuenta con todos los servicios de una ciudad.

Km. 8.- Entronque a la derecha con rumbo al “Aeropuerto de la Ciudad de La Paz” a 5 Km. de carretera perfectamente pavimentado e dos carriles, con camellón en medio. Restaurante Rodeo.

Km. 6.- Entronque monumento “Cola de la Ballena” aquí se bifurca la carretera. A la izquierda con rumbo al centro de la ciudad y al malecón. A la derecha hacia el libramiento que conecta con la carretera No. 1 con rumbo al sur de la Península, hacia Cabo San Lucas.

Km. 4.- Trailer Park “El Cardón”. Todo lo necesario en este lugar para vehículos recreativos y para la gente que le gusta acampar. Todos los servicios.

Km. 3.- Centro Comercial CCC. Supermercado tipo gringo. Todo lo necesario para surtir la despensa.

Km. 2.- Avenida 5 de Febrero. Gasolinera PEMEX en la esquina del lado izquierdo.

Km. 0.- Calle: Márquez de León. Empieza “El Malecón” de la ciudad de La Paz. Siguiendo esa calle, “Abasolo” se llega a donde se termina la carretera en la orilla de la playa del “Tecolote” a 25 km., toda perfectamente bien pavimentada y se puede disfrutar de la vista de la costa y la Bahía de La Paz, así como bañarse en las múltiples playas públicas que se hallan en el camino.

FÍN DE LA SEGUNDA ETAPA DEL VIAJE DEL “COMETA” - “Tijuana – La Paz”.

“Cuando iniciamos este viaje, todo era un sueño a realizar. Ahora lo hemos aterrizado en una realidad”

Enoc y Mary. “Los Cometas”

Terminada esta narrativa “Estela del Cometa” el 3 de noviembre del 2008, en la Ciudad de La Paz B.C.S.

viernes

Día 54: Viernes 28 de junio del 2002. Estacionados en Las Barrancas

Hora: 8:29 AM Temperatura: 20 grados C. Humedad: 59% Presión B. 30.3

Amaneció ya. Noche fresca que nos acarició durante el sueño. Ligera neblina aún a lo lejos que el sol va disipando lentamente conforme arrecia su calor.

La playa debajo de nosotros se ve muy larga y su profundidad desciende lentamente, las olas rebotan en número de 7 a 9 veces antes de morir en la orilla, lo cual indica un fondo muy bajo y arenoso. La marea baja mucho, por lo cual deja al descubierto gran espacio entre la última ola y el acantilado donde estamos aquí arriba. Las pangas de los pescadores duermen arrimadas a nuestros pies y nos acompañaron en número de 15 anoche. Hace ya rato que sus dueños llegaron para acompañarse en su viaje mar adentro en busca del alimento diario y el sustento para sus familias. Vienen vestidos con impermeables de plástico grueso de color amarillo y botas del mismo color y material para protegerse del viento y el oleaje en alta mar. Se dedican al buceo del abulón principalmente y otros a la pesca de lo que el día les depare y la suerte les pongan en las redes y las piolas. Ruedan las pangas de 22 pies de largo y otras hasta de 26 sobre troncos de palmeras ayudados por algunos vehículos que aunado a sus fuerzas y sus experiencias logran llevarlas hasta el borde de las olas, quienes se encargan de lentamente irlas succionando a su azul oscuro espejo blanqueado de mechones de espuma. Reman fuertemente para saltar las crestas de las olas y así llegar a la zona más profunda donde las olas han dejado de agitarlos y parten hacia el horizonte infinito, perdiéndose tras la bruma y escucho ya sólo el leve ronroneo de los motores que al final muere con el bramar de las olas en la orilla.

Pescadores de Las Barrancas.

Me levanté con la sudadera puesta pues la brisa es muy fresca al amanecer, ya que el viento que trae el mar hace que la variante de temperaturas sea muy marcada durante el día. Es más durante la noche nos cobijamos.

Habitan en este poblado unas 350 personas. Ruinas de una gigantesca planta desalinizadora resiste el paso implacable del tiempo y la erosión junto al edificio de La Escuela Tele secundaria, la cubren una larga hilera de Celdas solares de dimensiones gigantescas, abandonado todo y en terrible estado de deterioro. Millones de pesos desgastándose a la intemperie, equipo de mecánica, construcción, tambos en gran cantidad, etc. una gran inversión abandonada según nos platicaron los habitantes de Las Barrancas hace cuatro años en que los trabajadores, empleados e investigadores Alemanes venidos de la nada, desaparecieron de la noche a la mañana sin dejar rastros y sin que ninguna autoridad hasta la fecha se haya preocupado de rescatar o darle alguna otra utilidad a tan enorme construcción olvidada ahora en este rincón de la Baja. Historia que se repite en nuestro país como una maldición. Dinero del pueblo tirado vilmente en aras de la ciencia, sin que produzca nada que a nuestra gente beneficie.

Un velo de misterio, mitos y leyendas se ciernen sobre esta construcción. Se dice que veían a hombres vestidos todo de blanco, cubiertos desde los pies hasta la cabeza en gruesos trajes como de astronautas que penetraban en inmensos agujeros cavados en el piso ahora cubiertos por grandes planchas de concreto.

Ruinas, planta desalinizadora.

___Parecían seres de otro mundo___ nos platica el profesor Octavio Geraldo Sánchez; director de la Telesecundaria # 17 ___

___A la gente de aquí no la dejaban acercarse a las cercas___

___Les decían que era muy peligroso___

___Luego más tarde se les veía sacar gran cantidad de tambos grises, llenos quien sabe de que___

___Pasaban unas días y llegaban unos traileres que se llevaban esos tambos y nunca supimos que llevaban dentro___

El director ha hecho gestiones ante las autoridades para que les donen otra parte de terreno adyacente a la mentada construcción para construir una cancha de básquetbol, pero hasta la fecha nadie toma cartas en el asunto.

___Todo sigue como desde que se fueron los Alemanes___ concluye el profesor Octavio.

Hemos trabajado durante esta mañana en la secundaria: Todo el alumnado consiste de 15 alumnos en total de los tres grados. Observamos el sol y algunas de sus manchas solares. Hicimos algunos experimentos de refracción de la luz. Se hizo extensiva la invitación a la comunidad a través de los alumnos para que esta noche acudan a la sesión astronómica nocturna en el lugar donde se estaciona el Cometa en la noche.

Plática con alumnos. Telesecundaria # 17.

Telesecundaria # 17

Astronomía sol, patio Telesecundaria # 17.

Por la tarde empezaron a llegar algunos alumnos que se vinieron caminando desde el poblado hasta donde estamos esperándolos para la sesión nocturna. Al poco rato casi ya oscureciendo llegó el director en su pick up junto con otros vecinos y se reunió un buen número de personas entre alumnos y gente del poblado que venían a disfrutar y a acompañarnos a disfrutar de una noche de astronomía, como nunca se había dado en dicho lugar. Durante un par de horas escudriñamos el cielos de aquí para allá disfrutando de varios objetos celestes que teníamos a la vista y a la descripción y narración de las mitologías de algunas constelaciones.

Las cosas se desarrollaban con toda normalidad, pero el destino nos cambió la historia de repente. Corriendo por el angosto camino que bajaba a la playa, subieron un par de alumnas gritando que habían visto a un animal, monstruo o no se que tanto describían en sus alucinaciones de juventud, que se les acercó cuando ellas andaban caminando en la oscuridad en la playa. Todo el espectáculo celeste, se vino abajo a la playa y las estrellas languidecieron de golpe y porrazo para concentrar la atención de todo mundo en aquel ser que acababan de ver aquellas chicas. El pueblo reunido ahí, de inmediato en tropel descendieron todos por la vereda dejándonos a Mary y a mi abandonados en la parte de arriba. Nadie más se interesó en la astronomía. Todos parecían hormigas que presiente la lluvia y el ejercito se movía como loco de aqui para allá dando gritos de

___ ¡Aquí se ven las huellas!___

___Si es cierto, ___

___Aqui hay más___ Se ve que se fue para allá___ y señalaban hacia donde el sol se ocultó.

Otros más ya habían bajado machetes, palas, y al cual más llevaba un garrote o cualquier objeto que le sirviera de arma. Era un caos abajo en la playa. La histeria colectiva los había invadido.

___A lo mejor es el Chupacabras___ agregó otro , poniéndole a la vorágine un ritmo aún más frenético y contagió de inmediato a la muchedumbre que corría de aquí para allá sin saber en realidad que era lo que buscaban ni lo que debían hacer.

Desde arriba observaba los pequeños destellos de luz de las lámparas de mano que como luciérnagas volaban en la oscuridad. Incrédulo y veía como Mary al final se unía también contagiada de la adrenalina que flotaba con intensidad en el ambiente metiéndose por los poros abiertos y deseosos a sentirla, unidos en un solo torrente que amenazaba terminar en tragedia.

Pasada la media noche el torrente de locura amainó y poco a poco y uno a uno siguiendo el camino por donde llegaron los pobladores se retiraban no si antes preguntarnos.

___ ¿A poco se van a quedar aquí solos, profe?___

___Claro que si ___ le dije al director.

___Aqui dormimos anoche, y lo haremos esta noche también___

___No se preocupen por nosotros, estamos acostumbrados a estar solos___

___Bueno, pues que descansen y hasta mañana___ se despidió y subió a su pick up a los alumnos que había traído.

Mary y yo nos fuimos a la cama sin poder dormir debido a la excitación de las horas pasadas. No se cuanto tiempo paso, pero me debí haber quedado dormido en algún momento, cuando de repente el ruido de motores de vehículos que se acercaban al cometa me despertó. Fuertes golpes en el costado del Cometa me hicieron saltar de la cama. La sorpresa y lo fuerte de los golpes me hicieron llegar al frente del Cometa en segundos para asomarme a ver que sucedía. El miedo me invadió de pronto. ¿Quiénes eran esas personas que golpeaban al Cometa y que querían? Me apoderé del machete que viaja en la parte de atrás del asiento del copiloto. Lo tomé decidido. ¿No se para que? Si nunca he usado un arma, pero el instinto de conservación me decía que lo sacara y lo usara.

Una voz desde afuera gritó.

___Profe, Profe___

___ ¿Quienes son y que quieren?___ pregunté con el machete en la mano.

___Nos puede prestar su lamparota de mano, esa que nos prestó hace rato cuando estuvimos acá___

___Venimos con otros camaradas para revisar la playa y checar las lanchas y a ver como siguen ustedes___ contestó la voz.

El corazón me latía tan fuerte que podía sentir las pulsaciones en mi estómago como lombrices que se quieren tragar unas a otras y la adrenalina me recorría tan fuerte que las piernas me empezaban a temblar. Con voz temblorosa les conteste

___Si, con gusto, ahorita se la paso por la ventana de aquí de junto al volante, del lado izquierdo___

Busqué la linterna de mano y se las entregué por la ventanilla del chofer mientras mi alma regresaba a mi cuerpo lentamente en un estado ya de más sosiego y sentía la tranquilidad. Mary al fondo aún en la cama temblaba de miedo ante lo inesperado de la situación.

___Aqui la tienen, no se preocupen de devolvérmela, mañana la recojo en la escuela___

___Está bien___me contestó aquella persona

Nunca supe quién fue, pero el susto que me pegó esa noche, nunca lo he podido olvidar y a veces aún tengo pesadillas.

Se perdieron en la penumbra de la madrugada, al igual que el ser fantástico al que perseguían nuevamente, envalentonados ya con más gente del pueblo, cuya noticia del ser extraterrestre (como le llamaron al otro día) se había extendido a esas altas horas del amanecer por todo el poblado de Las Barrancas.

El resto de la noche fue un lento flotar de horas insomnes que rondaban en el interior del Cometa. Rescoldos de vigilia en noche de velorio. Inquietud y desasosiego sin fin. Más el cansancio siempre es un fiel brebaje que nos expulsa de este mundo terrenal para transportarnos en nubes de letargo al lado de Morfeo. Dormimos hasta muy tarde y la luz del nuevo día trajo la paz nuevamente al lugar.

Poblado pesquero de Las Barrancas.

jueves

Día 53: Viaje de San Isidro a las Misiones de San José y a San Miguel de Comondú

Jueves 27 de junio del 2002

Debido a la falta de letreros sobre la brecha o de un posicionador satelital (GPS) los datos de los kilómetros exactos y otras indicaciones, no están anotadas en este viaje. Calculo aproximadamente unos 35 km. de brecha desde San Isidro hasta San José de comondú. Falta checar eso nuevamente en otro viaje.

Entrada poblado La Purísima.

Muy temprano, después de desayunar con el alumnado en el comedor, el director del albergue nos llevó a casa de uno de tantos rancheros que viajan en sus vehículos pick ups por la sierra y que son conocedores de esos caminos a través de los intrincados paso y cañones de la tan desolada e inhóspita Sierra de La Giganta, para intentar convencerlo de que nos llevara a visitar los pequeños poblados de San José y San Miguel de Comondú, lugar donde se asientan las ruinas de dos misione jesuitas que son muy famosas en esta región y de las cuales hemos escuchado infinidad de historias que me han despertado tanta curiosidad que ya me muero de ansias de estar allá. Caminamos algunas calles del poblado hasta llegar a un pequeño corral donde un destartalado vehículo pick up Ford como de los años 75 o 78, de color azul, yacía arrumbado en un rincón. Ese sería el vehículo que nos llevaría a cruzar tan desolado camino.

___Es el mecánico de aquí___ nos dijo antes de hablar con el.

___Oiga Don Manuel___ le dijo el director

__Aqui los profes quieren ver si está disponible para llevarlos a San José y a San Miguel___

___Ta bueno___ dijo

___Nomás termino de desayunar y yo paso por ellos al internado___ le complementó.

___Está muy bien___ le dijo el profesor.

___ ¿Y cuanto nos va a cobra don Manuel?___ le pregunté.

___Que le parecen quinientos pesos ___ dijo.

___Está muy bien ___

___Entonces lo esperamos allá, dentro de ¿Cómo cuanto tiempo?___

___Pos nomás acabo de echarme un lonche y ahí les caigo___

Rápidamente regresamos al interior del Cometa y preparé la mochila con todo el equipo necesario par un día completo de aventuras. Metí en ella todo lo que acostumbro para estos paseos a lo desconocido, checando siempre mi lista y prontuario para estas ocasiones. Cheque la lista una y otra vez para no olvidar nada y nos sentamos en la entrada del albergue bajo la sombra de los mangos, en espera de la llegada del pick up y de don Manuel. Estábamos listos para una nueva aventura. Mi corazón saltaba de alegría e incertidumbre de lo que nos esperaba para este nuevo día. Se me hizo larga e interminable la espera.

Partimos en el Fordcito de don Manuel, quién después me informó que era modelo 1979. Desgraciadamente el cuentakilómetros no funcionaba, así que adiós posibilidad de anotar el kilometraje de esta ruta. Se enfiló hacia el sur del poblado hasta llegar al final del pavimento y de ahí en adelante todo fue terracería, piedras filosísimas como pedernales, arroyos cubiertos de piedra bola, redondas y lustrosas como rodillas de princesa, desfiladeros tan angostos que apenas cabía el fordcito en sus costados, profundos cañones áridos y secos, donde no crece ni una sola plantita, pelones hasta donde mi vista alcanzaba a otear.

Sierra de La Giganta. Camino a San José de Comondú.

Tan sólo nos separaban de San Isidro a San José, 35 km. de los cuales casi 34 eran brecha y en algunos tramos camino de herradura, que las bestias han ido haciendo en su andar por esos caminos. Aquí realmente Don Manuel en algunos tramos nos obligó a descender del vehículo y volver a hacer lo que decía Machado “Camino al andar” pues como ya platique anteriormente el Huracán Julieta había pasado por estos rumbos apenas un par de años atrás y lo poco que existía de camino , con las bajadas tan fuertes de agua de la sierra , se llevó por completo algunos tramos de las brechas y en este momento , Don Manuel estaba reconstruyendo a base de fuerza y empuje de su Fordcito 79 un nuevo paso entre la sierra.

Camino a San José de Comondú.

Esto se repitió más de una vez.

Como a la mitad del camino y en lo más sinuoso de la sierra distinguí algo a mi costado derecho, ya que iba sentado junto a la ventana.

___ ¡Mire Don Manuel!___

___Hay una como caja de plástico allá tirada junto a la barranca de mi lado derecho___

___ ¡Deténgase!___ le dije. ___Déjeme bajar a ver que es___

Detuvo el carro, Descendí un poco por mi costado derecho hacia donde estaba la cuneta de la brecha y recogí la caja verde aquella. Subí con ella nuevamente hasta donde estaba Don Manuel que ya había también bajado del carro junto con Mary. La abrí y cual sería nuestra sorpresa al descubrir que en el interior de aquel estuche verde muy bien protegido, venía un equipo completo de pistola neumática con dados y extensiones de todas las medidas para reparaciones mecánicas.

___Ya nos armamos el día de hoy___ le dije a Don Manuel

___Este equipo se les ha de haber caído de uno de los carros que corren por aquí la carrera de la Baja Mil___ agrego Don Manuel

___Acaban de pasar en noviembre pasado___

___Si, y está nuevecito todo, se ve que ni lo usaron nunca___le dije

___Pues que sea para usted Don Manuel ___le dije ___Se lo ha ganado por ser el primero en pasar por aquí con nosotros después de la carrera___

___Si, yo creo que nadie ha pasado por aquí antes___dijo___Sino ya se lo hubieran pillado ___.

___Esto me va ha servir muchísimo en mi taller___

___Ya hacía tiempo que le tenía ganas de comprarme un equipito como este ___ pero están re caros___

___Pues ya se le hizo___ le dije

___Pues gracias a ustedes que me invitaron a venir por aca, ya hacía muchos meses que no me atrevía a manejar por este lado solo___

___Ya me habían dicho los de a caballo que estaba muy mal este camino, pero no lo había manejado, hasta hoy___

___Asi que ustedes me trajeron la suerte___

___Con este equipito, ya saque más de lo que hubiera ganado en un mes___

___Bueno___dijo___Pues súbanse otra vez y sigamos, porque todavía nos cuelga toda la bajada de la sierra___

Y así con la sonrisa dibujada en su rostro de felicidad, Don Manuel se puso al frente del volante y continuamos el viaje. Comentando de cuando en cuando el hallazgo. De pronto al salir de una de tantas curvas, se distinguió al fondo de un cañón profundo “El Oasis de San José de Comondú”. Estábamos a unos cuantos kilómetros de nuestro destino. Toda aquella mancha en el fondo, brillaba de verdor y se podían distinguir cientos de palmeras datileras y una gran variedad de árboles frutales típicos de las zonas tropicales, y el agua correr por un pequeño arroyo que serpenteaba por el cañón.

Oasis de San José de Comondú.

Fueron dos y media horas de viaje para poder subir y descender la sierra y llegar por fin a San José de comondú, sudados y capeados de polvo de La Giganta. Inmediatamente nos dirigimos hasta las puertas de las ruinas de la antigua Misión.

Misión de San José de Comondú.

Interior Misión.

Imagen de San José. Altar Misión.

El regreso a San Isidro lo realizamos por la otra ruta, vía San José y San Miguel de Comondú y por la terracería en mejor estado hasta entroncar en el Ejido Francisco Villa que está a la orilla de la carretera federal # 53 pavimentada que viene de Cd. Insurgentes y que lleva de regreso a San Isidro.

Camino a San Miguel de Comondú.

Camino a San Miguel.

Km. 37.- Saliendo de San José de Comondú.

Km. 36.- Camino hacia el cañón siguiendo las paredes de piedras de la derecha y las plantas tropicales y palmeras que bordean el arroyo.

Km. 35.- Letrero de San Miguel de Comondú.

Km. 34.- Dos capillitas arriba sobre las rocas y el arroyo abajo donde hay multitud de flores.

Km. 33.- Rancho Puente de Madera.

Km. 29.-Rancho Piedra redonda; Se angosta aquí mucho más el cañón, cuevas, palmeras, cantiles, etc.

Km. 27.- Rancho El Ranchito.

Km. 25.- Cementerio del lado derecho.

Km. 24.- Ruinas de antiguas casas del lado izquierdo. Palmeras regadas por todos lados indicando existencia de agua en el subsuelo del arroyo.

Km. 20.- Rancho Medio corral. El camino continua por el cañón con rocas inmensas.

Km. 17.- Rancho Los Pájaros a la izquierda.

Km. 0.- Entrando al poblado Francisco Villa. Entronque con la carretera Federal # 53.

San Miguel de Comondú.

DATOS HISTÓRICOS DE SAN JOSÉ Y SAN MIGUEL DE COMONDÚ.

Misión de San José de Comondú:(1706)

Se localiza en el oasis del poblado. La Misión se establece en 1708 por los padres jesuitas Juan María de Salvatierra, Juan de Ugarte y Julián Mayorga, habiendo iniciado la construcción del templo el padre austriaco Franz Inama, en 1750, compuesto por una gran estructura de tres naves; en 1827 fue abandonada y a principios del presente siglo, con la finalidad de construir una escuela, fue demolida gran parte del conjunto.

En los años 1972-1973 el Instituto Nacional de Antropología e Historia llevó a cabo obras de restauración sobre todo en el entortado de la azotea de la bóveda de cañón corrido, y detalles en los muros de mampostería de piedra.

Misión de San José.

SAN JOSÉ Y SAN MIGUEL DE COMONDÚ.

Más HISTORIA.

En una escondida y fértil cañada de aproximadamente 16 kilómetros de largo y unos 800 metros de ancho promedio, que como una grieta se abre en el corazón de la sierra de la Giganta, se asientan los pintorescos y antiguos poblados de San Miguel y San José de Comondú, donde el tiempo parece detenido entre la policroma belleza de sus jardines y huertos.

Los tres kilómetros de distancia entre uno y otro, se transitan bajo la sombra de los altos palmares y acantilados, con el suave murmullo del agua corriendo por las acequias.

Valle de San José y San Miguel de Comondú.

San Miguel de Comondú se localiza a 133 Km. de Cd. Constitución que se recorren 95 Km. por la carretera Cd. Insurgentes – la Purísima hasta llegar al ejido Francisco Villa, se localiza una brecha de terracería bastante transitable de 38 Km. donde se recorre un cañón que a medida que se avanza va cerrándose de tal forma, que al llegar a San miguel y luego a San José de Comondú, las paredes montañosas se acercan entre si hasta 2 Km., donde se han fincado estos poblados, San Miguel en la margen derecha y San José en la izquierda. San José de Comondú se localiza a 137 Km. de Cd. Constitución. Otra forma de llegar a estos hermosos poblados es a través de la brecha que los conecta a San Javier cuya distancia es de 48 Km.

Mary en San Miguel de Comondú.

En diversos viajes exploratorios de los misioneros residentes en Loreto, y buscando lugares, donde establecer mas misiones, encontraron el de Comondú, donde a orillas de un manantial residían varias tribus de indios, para la conversión de los cuales de decidió establecer ahí una de las misiones fundada por Don José de la Peña Castrejón y Salzines, Marques de Villapuente. En 1708 se trasladaron a este sitio los padres Juan María Salvatierra, Juan de Ugarte y Julián Mayorga, este último destinado a la nueva misión de San José de Comondú a quien se le atribuye su fundación y cuya muerte acaeció el 10 de noviembre de 1736.

Correspondió al padre Austriaco Frank Inama, en 1750 la construcción del templo compuesto por una gran estructura de tres naves. En 1827 la misión fue abandonada y a principios del presente siglo fue demolida gran parte de la iglesia para construcción de una escuela. (Ya lo dije antes).

Actualmente se puede apreciar una de las naves auténticas, la cual permanece abierta al culto, así como grandes bloques de muros en ruinas a su alrededor que dan una idea de la magnitud del edificio original. Se conservan tres campanas con las fechas de 1697, 1708 y 1741, y varias casas antiguas consideradas monumentos históricos Nacionales.

Interior Misión de San José de Comondú.

Detalles interior Misión San José.

Durante mucho tiempo los Comondú fueron pueblos prósperos y casi autosuficientes, sus huertas producían toda clase de frutos, legumbres y hortalizas. Los viejos trapiches se desperezaban durante la época de la molienda cada año, y elaboraban diversos productos derivados de la caña, se fabricaban excelentes vinos en alambiques caseros así como aceite de oliva.

Fernando Jordán (periodista) decía que Comondú olía a vino y aceite de oliva. Agregaríamos que también a miel de caña, leña de mezquite y a geranios. La ganadería proveía de carne, queso, mantequilla, requesón y pieles que permitían manufacturar diversos artículos, especialmente los sacos (zurrones) en los que se empacaba el dátil, higo, uva pasa, etc. Productos que eran enviados al interior del país. El camino real que venía desde el norte, pasaba por los Comondús, fue cabecera municipal a partir de la decadencia económica y política de Loreto desencadenada por diversos fenómenos naturales que lo devastaron. Cuando se construyó la carretera Transpenínsular, Los Comondús fueron eludidos, quedando prácticamente incomunicados.

Camino de regreso al Ejido Francisco Villa.

Rumbo al Ejido Francisco Villa.

La progresiva emigración de sus familias y jóvenes, entre otras circunstancias, fueron factores determinantes para la decadencia del “Último paraíso sobre la tierra”. como le llamara Fernando Jordán (1920-1956).

Actualmente los Comondús están mejor comunicados y luchan denodadamente por integrarse al desarrollo del resto de las poblaciones sudcalifornianas.

En estos misteriosos lugares se localizan los secretos mejor guardados de B.C.S. ideales para el visitante con interés científico, histórico-cultural y para los ecoturistas.

En Resumen; El turista puede encontrar en estos sitios lo siguiente:

1.- La Misión de San José de Comondú.

2.- Casas antiguas en ambos poblados consideradas monumentos históricos naturales.

La frescura de sus aguas en las huertas con sus ojos de aguas y el balneario de San miguel de Comondú ubicado enfrente del albergue en el camino que va hacia San José de Comondú, donde se puede disfrutar de la sombra de las palmeras y palapas.

4.- Pinturas rupestres.

5.- Gran diversidad de flora y fauna.

6.- Hermosas artesanías elaboradas por sus habitantes, como canastas, bolsas, sombreros, etc. a base de palma de dátil oleada; impresionantes figuras realizadas con piedra y madera de la región utilizando instrumentos rústicos y la maravillosa creatividad de sus fabricantes.

7.- El vendedor de sus huertas donde se cosechan ricas frutas como ciruela, mango, dátil, higo, aguacate que el turista podrá saborear su exquisito y único sabor.

8.- la amabilidad y hospitalidad de sus habitantes.

9.- Maravillosos escenarios de Oasis en medio del desierto.

Jueves 27 de junio del 2002 (continuación). “Las Barrancas”

Regreso de San Isidro hacia el sur por la carretera # 53 hasta el entronque a la derecha con rumbo al campo pesquero de Las Barrancas.

Empiezo a contar los kilómetros a partir del entronque.

Km. 88.- Entronque hacia Las Barrancas. Camino en buen estado y pavimentado por completo hace apenas dos años.

Km. 0 Letrero de desviación a la derecha

Km. 17. Edificio en ruinas. Entrando al poblado de las Barrancas.

Estacionados junto a la playa en “Las Barrancas”. Poblado con 400 habitantes aproximadamente.

Hora: 6:50 pm. Temperatura: 28 grados C. Humedad: 45% Presión B. 30.1

Hoy fue un día también muy cansado. Después de viajar a San José y a San Miguel de Comundú, decidimos ya en la tarde partir de regreso hacia este lugar. Nos reportamos con el director de la Escuela Telesecundaria en cuanto llegamos. Lo fuimos a buscar a su casa. Nos recibió muy amablemente y acordamos trabajar el día de mañana con sus alumnos y por la noche hacer la sesión de telescopios a la orilla del mar, es este mismo lugar donde vamos dormir esta noche.

Estamos estacionados sobre la punta de un acantilado a unos tres metros del filo rocoso y la vista hacia el Océano Pacífico es verdaderamente de quitar el aliento. Desde aquí arriba podemos disfrutar de toda la inmensidad de la vista del mar. La trompa del Cometa apunta exactamente hacia donde hace apenas unos minutos el sol se oculto bañándolo con sus brochazos naranjas. Poco a poco la noche avanza hacia nosotros y la oscuridad nos cubre. En el interior de nuestra casa rodante Mary prepara ya la cena mientras asiento en la bitácora las vicisitudes de este día que la aventura, acicate de mi vida, nos ha traído hasta este punto para satisfacer mi espíritu aventurero y que gracias a ello, hemos descubierto las cosas más increíbles que nunca más en nuestras vidas habremos de olvidar y que se han convertido en parte de nuestras vidas.

Playa Las Barrancas

Afuera, un viento intempestivo llegó del mar y empieza a sacudir levemente la estructura del cometa. Penetra con un silbido agudo y lastimero por las rendijas de las ventanas que quedan frente a su ruta. Es un ulular lastimero que silva de cuando en cuando, acorde a la fuerza con que lo golpea. Cierro todas las ventanas y nos atrincheramos dentro para resistir la larga noche que se nos vino encima. Arriba las estrellas ya titilan cuan brillantes pueden competir entre ellas y la negrura del firmamento contrasta dándonos un telón de belleza inimaginable, plagado de puntitos brillantes que pareciera que nos rogaran que los recojamos a puños.

“La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.

Pablo Neruda.

Atardecer en Las Barrancas.

miércoles

Día 52: Miércoles 26 de junio del 2002 Estacionados en SAN ISIDRO.

Hora: 8:00 am. Temperatura: 25 grados C. Humedad: 55% Presión B. 30.0

NARRATIVA DE LOS COMETAS

Estacionados desayunando en el terreno que está detrás de la cocina del albergue. Desayunamos en El Cometa porque nos despertamos ya tarde y el desayuno en el comedor se sirve antes de las 7 de la mañana Aquí dormimos anoche. Nos queda frente al Cometa, los lavaderos y parte de los corrales donde tienen encerrados a unos marranos, mismos que crían para su consumo. Es una especie de corral para animales de consumo para tenerlos en engorda y alimentar a los alumnos en un futuro cercano. Hay unas gallinas, guajolotes, marranitos y unas chivas. Llega el hedor de todo un poco cuando la brisa que viene del río sopla hacia aca. Tienen también una pequeña parcela donde siembran hortalizas, también para el consumo de ellos. Los internos se fueron ya muy temprano a sus respectivas escuelas. Los que asisten a la escuela primaria se fueron ya bañados y desayunados antes de que dieran las 8 de la mañana, hora en que entran a clase. Se van todos caminando acompañándose unos a otros. La escuela primaria está a unas 5 cuadras del albergue. La escuela de bachilleres CECYTE # 11 se encuentra frente al albergue y sólo labora por la tarde, así que durante la mañana sirve el local para la escuela secundaria y los alumnos ya entraron a clases desde las 7 am. Los más pequeñitos que asisten al jardín de niños, esperan a que la educadora social del albergue los lleve caminando a entregarlos a las puertas de su escuela, ellos se van del albergue como a los diez para las 9am. Todo mundo sale bién bañado y desayunado. No portan uniformes, ningún grado de escolaridad. Al abandonar el albergue todo ya queda barrido, regado, y sus dormitorios y camas arregladas y camas tendidas. Es una labor titánica la que realizan las personas encargadas de mantener en activo estos lugares. Magnifica labor de estos profesores, afanadoras, cocineras, trabajadora social y en fin todo el personal en general, y ahora de pilón, nos atienden a nosotros también. Esta mañana me bañé aprovechando las regaderas generales que existen en el albergue para los internos, ahorré agua del Cometa.

Patio del albergue de San Isidro.

Decidimos pasear por los alrededores y nos encaminamos por los polvosos caminos con rumbo al río. Bajamos la cuesta y siguiendo una estrecha brecha cercana a los terrenos del albergue llegamos a la rivera del río Purísima. Es bastante ancho y profundo en algunas de sus partes. Es verano, hace ya mucho calor a esta hora, y aún no es medio día. Lleva muchísima agua a pesar de ser época de estío. Hace un par de años azotó muy fuerte el Huracán Julliette por esta zona y por esa razón los mantos freáticos aún están ricos y abundantes de agua. No me bañe en el río porque no me fui preparado para eso. Quedamos Mary y Yo que regresaríamos posteriormente exclusivamente a eso.

Regresamos al Cometa y nos dirigimos al poblado de La Purísima (a 5 Km.) para buscar el sitio donde existió la Misión de “Cadegomo” sólo encontramos dos montones de terrones de lodo y piedras que alguna vez fueron parte de las paredes de la misión. Aquí no se ha acercado el INAH ni por casualidad, no hay letreros ni dirección de cómo llegar a este sitio, llegamos preguntando a los vecinos de casa en casa y ahora estamos ante este montículo. Nos informan los vecinos que la mayor parte de las piedras y material que formaban la misión fueron utilizadas para construir cercos y bardas, cimientos de casa actuales, en esa forma acabaron con un legado histórico de valor incalculable, mudos testigos del trabajo de los antiguos “Indios Cochimíes” y misioneros jesuitas cuya fe arrastró hasta estos recónditos lugares.

Ruinas Misión de Cadegomo.

Picasa Content

El paisaje es idílico. Pareciera que hemos descubierto un nuevo “Shangai-La” escondido en este lugar que invita a quedarse a vivir por el resto de nuestros días. Todo aquí es contraste, montañas de rocas filosas y puntiagudas, aridez y desierto contra un fondo verde esmeralda y un techo azul limpio, tan limpio que podríamos tratar de encontrar a Dios reflejado sobre las cristalinas aguas del río que serpentea abajo y que se pierde en un sinnúmero de recovecos que va dando por entre el cañón. Cientos de pececillos se mueven en cardúmenes compactos por las riveras cubiertas de verde y fresco musgo, se inicia también aquí otra parte de la cadena alimenticia. Multitud de bancos de arena han ido formando pequeños islotes aquí y allá a lo largo del caudal del río.

Trampa para pájaritos.

Gorjeo de aves mil y de colores imposibles de describir. Los lugareños las atrapan usando unas jaulas tejidas de carrizo y elaborando una especie de laberinto en el interior de ellas, de modo que al ingresar la avecilla a tratar de comerse un pedazo de naranja partida por mitad que colocan en el interior a modo de cebo, quedan irremediablemente atrapadas en dicho laberinto, como el de Creta, sólo que aquí no pueden escapar usando sus ala como Ícaro. Hallamos uno atrapado, era de un amarillo intenso, estaba asustadísimo y más cuando nos acercamos a el. De repente se nos acercaron varios niños de la localidad que también asisten a la escuela primaria de San isidro y nos dijeron que lo podríamos liberar si queríamos, al fin que los tramperos ni cuenta se darían, accedimos y con gran habilidad uno de éllos metió la mano en la jaula y se lo entregó a Mary, rápidamente tomé fotos de todo el proceso de fuga del pajarito y ya sobre la mano de Mary terminé de tomar otras más para completar la historia del gorrioncillo pecho amarillo liberado, como en la canción de Tomás Méndez.

Mary con gorrión.

Caminamos con ellos otro buen rato y nos fueron señalando los sitios mejores para nadar, echarse clavados y su plática tan sencilla, pueblerina y ocurrente de niños nos hizo el resto del paseo de lo más agradable. Cargan la mayoría sus resorteras para irle disparando a cuanto animalito que se mueva, llámese, lagartija, pájaro, pececito, etc. que se les atraviese en su camino y practican a la vez su puntería. No tratamos de convencerlos de que no lo hicieran pues sabemos bien que es parte de la enseñanza de subsistencia y otra manera de llevar alimento a casa. Sólo me regocijé al igual que ellos de verlos libres en su medio natural, corriendo, saltando, siempre delante de nosotros, saltando de roca en roca como pequeños batracios verdes y húmedos de sudor. Se vanagloriaban de poder mostrarnos sus senderos, sus lugares preferidos, sus escondrijos de días de pinta, me regresaron a la época de mi niñéz y disfruté con ellos de ese hermoso paseo casual que la oportunidad nos había presentado este día. Todos flacos, morenos brillosos por tanto sol pintado en los pliegues de sus piel, suda y suda , como nosotros, despidiendo ese olor tan peculiar de niños sudados y sucios , ese olor como de cobre, de fierro oxidado, olor a niño de pueblo.

__ ¡Por aquí profe! __ se escuchaban sus gritos, sus vocecitas, por entre el follaje, la maleza, las palmeras, los árboles de mango cuyas frutas tapizaban el piso y que aún los puercos ya no pueden acabar con toda la que se encuentra regada por el piso. Mary y yo los escuchábamos siguiéndolos rezagados por no poder correr a su ritmo. Se sentían felices al igual que nosotros sintiéndose importantes y conocedores por andar en su medio ambiente y moverse como otro animalito más de esos rumbos. Me detengo aquí y allá para tomar fotos, me seco el sudor que escurre ya a los lados de mi cabeza y humedecen cada vez más mi sombrero de por si ya empapado. El calor ha aumentado, deben pasar ya de las 2 de la tarde. Siguen adelante charlando con nosotros platicándonos de sus aventuras y peripecias con fulanito y perenganito, amigos de infancia y vecinitos compañeros también de escuela, de cuando Margarito se cayó en la barranca y tuvieron que ir a llamar a su papá __ pa´que viniera a sacarlo__. De cuando le dieron de charpasos a una Onza (ave parecida al zopilote)

Ranchero Sudcaliforniano. La Purísima.

__Ya vamos a regresarnos___ les dije en tono casi de súplica

__ ¿Porque tan pronto Profe? ___Me inquirió uno de ellos y protestaron los otros a la vez.

__Es que antes de que llegaran ustedes, ya llevábamos casi dos horas de andar por aquí___ encuentro esa excusa para tratar de convencerlos del regreso, pero la verdad era que ya Mary y Yo estábamos cansadísimos y el calor ya nos había calado hasta el tuétano.

__Además ya es hora de regresar a comer al albergue y nos están esperando para comer junto con el director___

___Los que vayan para allá, los llevamos en El Cometa y los que se quieran quedar aquí en la Purísima, pues los voy dejando en el camino, nomás me dicen donde y ahí los bajo___

___ ¿Que les parece?---

___ ¡Siiiii!___ Gritaron todos al unísono y corrieron de regreso a la orilla de la carretera donde habíamos dejado estacionado El Cometa. Todos treparon en tropel cuándo les abrí la puerta y juntos emprendimos el regreso. El Cometa fue dejando caer pedazos de su cauda por el camino hacia su nuevo hogar, allá en el patio trasero del albergue de San Isidro que por cierto no he mencionado es el Albergue Escolar Rural No. 14.

Al llegar al albergue nos encontramos a todo el alumnado interno a punto de partir con rumbo al río

___ ¿Gustan acompañarnos?___ nos dijo el director

___Vamos a bañarnos al río___aquí lueguito___abajito de donde está la portería de la cancha de fútbol___no nos tardamos___vamos a regresar a comer___todavía no comemos___

___Encantados___le contesté

___Sólo nos ponemos los trajes de baño y nos incorporamos al grupo___

___Espérenos sólo unos diez minutos___

Nos cambiamos rápidamente y salimos con todos los alumnos y el personal total del albergue. Fueron tan solo unos 500 mts. Los que caminamos y bajamos a un bonito remanso del río La Purísima. El director separó a los alumnos en dos grupos, los que sabían nadar y los que no sabían. Me preguntó si sabía nadar. Le contesté afirmativamente.

___Le encargo entonces a los mayorcitos que ya saben nadar, pa´que se vayan con usted___

___Muy bien___ le contesté.

Me fui con éllos, mientras Mary y todas las mujeres del personal del albergue se quedaban sin meterse al agua vigilando a los más pequeños , tampoco el director se metió al río, ya que su condición física ya no le ayuda mucho, debe pesar por lo menos unos 130 kg. Así que todos se quedaron platicando a las orillas del río. Los más grandecitos que sabían nadar se divertía junto conmigo aventándonos clavados desde una roca cuya punta sobresalía como un pequeño islote en la parte casi al centro de la corriente del río, por lo que la profundidad era ya considerable, calculé unos 4 mts. Después de un buen rato de lo mismo, me senté en otra roca cercana a la orilla tratando ya de secarme para salirme y vestirme nuevamente. Mientras tanto desde ahí observaba a los más chiquitos que jugaban en la parte baja de una pequeña playita. Puse especial atención en un pequeño de cabellos castaños claros que sujetándose de una de tantas rocas grandes que hay en las orillas, se había apartado del grupo y de la playita donde los tenían dizque muy bien vigilados bajo la mirada de dos de las señoras que nos acompañaban. El niño, en su odisea de niño, se fue bordeando la roca, asiéndose a los cantos de ella y abandonado el sitio seguro donde debía permanecer con sus otros compañeritos que no sabían nadar. Osadamente se alejó hacia la zona de más profundidad, más no pensó nunca que debido a la humedad , la roca estaba del lado profundo, cubierta de musgo muy resbaloso, y sus deditos en cierto momento, ya no pudieron sujetarlo y su cuerpo entero resbaló hacia el fondo del río. La corriente se encargó de irlo separando centímetro a centímetro de donde se sujetaba y vaticinaba una tragedia. Sin pensarlo volteé la vista justo en el momento preciso en que los gritos de dos de sus compañeritos, quienes trepados sobre aquella roca de donde Miguel, (así se llama el niño) en esos momentos manoteaba tratando de sacar la cabeza aún por sobre la superficie del agua, y que por segundos se hundía y volvía a reaparecer.

Gritaban ___ ¡Se ahoga, se ahoga Miguel!___

Ví correr al director en dirección de él y tras él, al resto del personal, pero nadie se arrojaba al agua a rescatarlo. La mayoría de las señoras eran gordas y no decir del director. Todas gritaban, pero nadie hacía otra cosa más por salvar a Miguelito, quién cada vez más se alejaba de la roca y a la vez salía cada vez menos a la superficie. Se había cansado de manotear y luchar por flotar. Yo, trepado sobre aquella roca, distaba del sitio donde estaba Miguelito como unos 30 mts.

<<<___ ¿Que hacer?___>>>

<<< ¡Se va a ahogar ese niño! >>> pensé

Pensando y haciendo. Decidido a rescatarlo, me lancé al agua rió arriba donde se ahogaba Miguelito. Conforme avanzaba, ubiqué el sitio y a escasos 10 mts aproximadamente de donde lo ví hundirse por última vez, me zambullí, bajo el agua con los ojos abiertos, y a través de las grisáceas verdosas aguas que no me permitían ver con claridad, distinguí aquel pequeño cuerpo de apenas seis años que se iba hundiendo, ya cansado en de tratar en vano de salir a flote. Lo sujeté de los calzones y empujándolo de abajo hacia arriba, apoyándome de sus nalgas, subimos juntos por el codiciado tesoro, aquel soplo divino de vida; ___ ¡Aire, Aire y más Aire!___

Ambos jalamos lo más que pudimos, sin embargo el peligro aún se cernía bajo nuestros pies, aún no tocaba yo tierra firme. Gracias a que Miguelito había tragado ya mucha agua y estaba cansado, no opuso mucha resistencia al rescate. Lo solté nuevamente, se volvió a hundir y repetí la acción primera, y conforme lo empujaba por segunda vez, lo arrimaba hacia los brazos de los que en la orilla nos esperaban ya desesperados de ver lo que estaba sucediendo frente a éllos, sin que nadie más pudiera hacer otra cosa que esperar que yo lo sacara. La tercera vez fue la definitiva. Miguelito estaba fuertemente sujeto de los brazos del director mientras las señoras lo ayudaban a colocarlo en el piso para sacarle el agua de sus pulmoncitos.

Con el corazón saltándome casi por la boca, salí a rastras a la orilla y me tendí por varios minutos tratando de recobrarme del esfuerzo, al que no estoy acostumbrado a hacer y permitir a mi pobre corazón de por si ya medio traqueteado a que se tranquilizara. Por fin me incorporé y fui a ver al pobre Miguelito, quién para esos momentos, ya se había recuperado también, no sólo del susto sino de las reprimendas que le habían vociferado a gritos todo mundo. Con sus ojitos llorosos y otro tanto por los regaños, lo abracé.

___Que susto me pegaste muchachito___ le dije, y entonces, cambió la mueca de tristeza y me sonrió como un pacto secreto nuestro, interno, que nos comunicábamos con las miradas, sellando así una especie de hermandad. Fue el mejor pago que pudo haberme dado.

Escribo estas líneas ahora en el año 2008. Hace cinco meses estuvimos nuevamente en el albergue y me reuní con Miguel, ahora de 12 años de edad y cursando el 6º. Grado de la escuela primaria de San Isidro. Comimos juntos en el comedor del albergue. Sigue internado ahí. Juntos caminamos hasta el lugar de los hechos de hace seis años y nadamos juntos, ahora si ya sabe nadar muy bien. Nos tomamos fotos y recordamos juntos aquel día que estuvo a punto de terminar en tragedia. Ahora vi. que sus ojos son de un azul de cielo. Nuestro pacto sigue vivo, anduvo junto a mí durante los cinco días que permanecimos en San Isidro para la filmación del documental.

Comedor albergue, San Isidro.

Patio albergue San Isidro.

¡Esa es otra historia!

Nuevamente un rico baño en las regaderas del albergue, nos reunimos en el comedor con el director, comimos suculentamente Pozole y con toda la tranquilidad escuchando la charla amena del Profr. José Arvizu Higuera. quién nos narró, adosada con una taza caliente de café de talega que las señoras de la cocina nos obsequiaron para hacer la sobremesa como pago a mi labor de salvavidas de ese día, y nos fue hilvanando historias de mil y un anécdotas de sus años de estancia en dicho lugar, de donde es oriundo.

Por la tarde después de descansar hasta pasadas las 5 pm. Nos dirigimos enfrente, justo cruzando la calle, a visitar a los alumnos del CECYTE # 11 con quienes sostuvimos larga charla sobre astronomía y sobre nuestro proyecto Astronomía por México, posteriormente realizamos también con éllos una noche astronómica hasta como a la media noche. Cuando ya la mayoría se había retirado, procedimos lentamente Mary y Yo a recoger todo el equipo, guardarlo, subirlo nuevamente al Cometa y un último baño del día para poder dormir, ya que si no lo hago el excesivo sudor y el calor no me dejarían descansar y necesito toda mi energía diaria para continuar con esta labor que a veces siento bastante cansada al término de cada día.

Todo sea por el gusto de divulgar la astronomía por estos lugares tan apartados.

Cazonas antiguas, La Purísima.

Parque La Purísima.